Fotógrafo: Embajada de Venezuela en Honduras
San Pedro Sula, Honduras, 30 de agosto de 2025.- Organizaciones sociales, políticas y populares de Honduras se movilizaron en el marco de la Jornada Mundial de Solidaridad con Venezuela, bajo el lema “Venezuela no es una amenaza, es una esperanza”.
La actividad se desarrolló en la ciudad de San Pedro Sula, en el Departamento de Cortés, y contó con la participación de la Asociación de Solidaridad y Amistad Honduras–Venezuela (ASAHV), la Internacional Antifascista – Capítulo Honduras, la Misión Diplomática venezolana y movimientos sociales, como Mujeres Socialistas de Honduras (MSH), Los Necios (OPLN), Poder Popular, Izquierda Radical (IR) y la Plataforma de Comités de Base Social (PLACOBAS), entre otros.
Un mensaje claro contra la injerencia
Durante la jornada, se desplegaron mantas y pancartas con consignas como “Solidaridad con Venezuela contra la invasión imperialista” y “Los pueblos queremos vivir en paz: No a la invasión”.
Los manifestantes señalaron que las amenazas y medidas coercitivas unilaterales impulsadas por Estados Unidos (EEUU) no sólo buscan doblegar a Venezuela, sino que forman parte de una estrategia de dominación militar y geopolítica contra toda América Latina y el Caribe.
Voceros de la actividad, entre ellos Yamilet González (ASAHV), denunciaron que el discurso de “guerra contra las drogas” es utilizado como excusa para justificar intervenciones militares y presionar a los pueblos de la región que no son complacientes con la política exterior de EEUU.
Venezuela como bastión de dignidad
Los manifestantes enfatizaron que la agresión contra Venezuela constituye un ataque contra toda la región, subrayando que defender a la nación suramericana es defender la paz y la soberanía mundial; que toda amenaza hacia el país bolivariano representa una amenaza directa contra América Latina y el Caribe; y que cada guerra promovida desde el imperialismo significa más impuestos, más pobreza y menos empleos para el propio pueblo estadounidense.
En ese sentido, expresaron que “Venezuela no está sola, es un bastión de dignidad y esperanza para los pueblos del mundo”.
La jornada en San Pedro Sula se sumó a las manifestaciones realizadas, de manera simultánea, en distintos países del mundo, reafirmando que la solidaridad internacional sigue siendo un eje fundamental para enfrentar los bloqueos, la guerra mediática y las maniobras de injerencia imperialista.
Embajada de Venezuela en Honduras