Fotógrafo: Embajada de Venezuela en España
El documental “La batalla de los puentes” se proyectó este lunes, 24 de marzo, en el marco del ciclo Cine y memoria: La voz del Pueblo y la lucha por la soberanía, impulsado por la Embajada de Venezuela en España y el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC).
La cinta del reconocido director de cine y presidente del CNAC, Carlos Azpúrua, reconstruye los hechos acaecidos en los pasos fronterizos colombo-venezolanos durante febrero de 2019, cuando se intentó violar la soberanía de Venezuela, pretendiendo forzar la entrada sin autorización a territorio nacional de una supuesta ayuda humanitaria promovida por agentes extranjeros, vinculados a sectores extremistas de ultraderecha.
“Uno se siente realmente motivado, emocionado de contar con su presencia. Gracias por estar aquí”, dijo Azpúrua desde el podio a la audiencia que copaba el salón de actos de la Fundación Ateneo 1º de mayo, del sindicato Comisiones Obreras (CCOO), sede alternativa del ciclo que surgió en medio de la solidaridad manifiesta, por parte de la clase obrera, ante las trabas que pretendieron impedir su proyección en Madrid.
“Aquí vinimos a desmontar un relato, el relato de la ultraderecha. Vinimos a presentar un caso en el que se evidencian elementos válidos para demostrar su intención de llevar adelante una invasión en contra de nuestro país” sostuvo el director. “La batalla de los puentes es un momento histórico fundamental y de una importancia política determinante. Aquí está la verdad de Venezuela con su dignidad bolivariana”, remató Azpúrua.
Un ciclo de película
La embajadora de la República Bolivariana de Venezuela en España, Gladys Gutiérrez Alvarado, intervino para hacer un balance del ciclo y reivindicar la fuerza, la cercanía y el carácter lúdico del cine, al que definió como un medio de información y, a la vez, de formación.
“Nosotros con la muestra queríamos aportar un granito de arena para ampliar el conocimiento de la realidad de Venezuela, de los desafíos que ha venido enfrentando su pueblo y de sus ingentes batallas por defender su dignidad y soberanía. Pero, sobre todo, enfatizando en cómo debemos seguir luchando para preservarlas”, aseguró, haciendo referencia a “La batalla de los puentes” y a las dos (2) películas que la precedieron en la muestra de cine: “Alí Primera” y “Operación Orión”.
Finalmente, la diplomática venezolana destacó la vigencia del discurso audiovisual del director Azpúrua y, especialmente, de su documental “ante las nuevas situaciones que estamos viviendo en el mundo, donde están resurgiendo con fuerza el neoliberalismo y el fascismo”, dijo en referencia al retorno a la Casa Blanca de Donald Trump, quien es uno de los personajes de relevancia en la propuesta narrativa planteada en “La batalla de los puentes”.
Cine comprometido para los pueblos del mundo
Con el aforo completo durante los tres días de proyección, el ciclo de cine venezolano en Madrid culmina con un impulso y un interés mayor del esperado, luego de la suspensión unilateral de la sede inicial, promovida por sectores extremistas empecinados en impedir la difusión de las referidas cintas.
“Ante el intento de que no se proyectasen estas películas, este ciclo de cine cultural, revolucionario y comprometido, nuestra respuesta es abarrotar la sala, esa es la mejor respuesta que les podemos dar”, aseguró Elena Ollero, militante de las Juventudes Comunistas del país europeo.
Desde el prisma de Maricarmen Domínguez, de la Plataforma de Solidaridad con Nicaragua y el FSLN, este documental plantea “cómo un pueblo se enfrentó a una provocación y a la intención de crear un conflicto que podía llegar a mucho más allá, pero que el pueblo organizado lo paró. Es por eso que el pueblo de Venezuela merece toda nuestra admiración desde la llegada de nuestro querido (Hugo) Chávez hasta hoy con Maduro, quien ha sabido coger la antorcha y seguir con la batalla de Chávez”.
De igual manera se expresó Juanjo Anaya, del Frente Antiimperialista Internacionalista (FAI), quien valoró la iniciativa de presentar en Madrid estas películas, porque “el ciclo fortalece y amplía, aún más, el conocimiento del movimiento revolucionario en Venezuela y los pueblos debemos conocer cómo está luchando el pueblo bolivariano para defender su causa, que lo hace de una manera sostenida, a lo largo de tantos años. Eso es una demostración de resistencia frente al imperialismo, frente al capitalismo y frente a las grandes élites corporativas”.
Solidaridad internacional con la migración venezolana
Una vez finalizado el coloquio y el turno de preguntas al director Azpúrua, subió al estrado el secretario de Relaciones Internacionales de Izquierda Unida (IU), Fran Pérez, para leer el “Pronunciamiento de la Internacional Antifascista, Capítulo Madrid, ante la nueva agresión imperialista contra el Pueblo venezolano”.
En el referido texto, las organizaciones denunciaron la deriva fascista del gobierno de Donald Trump en contra de la población migrante venezolana en Estados Unidos (EEUU) y se pronunciaron en rechazo al “trato inhumano y degradante” que supone la implementación, por parte de las autoridades migratorias estadounidenses, de la Ley del Enemigo Extranjero de 1798, a la que consideraron “anacrónica y una afrenta a los derechos humanos más básicos, impropia de un país que se dice democrático y civilizado”.
Durante la lectura del pronunciamiento se proyectó en la pantalla del ciclo de cine el mensaje “migrar no es un delito”, en solidaridad con los centenares de nacionales de Venezuela que han sido detenidos arbitrariamente en EEUU y han sido trasladados -desoyendo una orden judicial estadounidense- a territorio salvadoreño, donde permanecen secuestrados contraviniendo todas las Convenciones Internacionales en materia de Derechos Humanos.
Al finalizar la lectura, Pérez entregó el pronunciamiento a la embajadora Gladys Gutiérrez, quien agradeció, en nombre del pueblo y del Gobierno de Venezuela, el gesto de solidaridad de la IAM para con la población migrante venezolana, que se encuentra bajo la amenaza inusual y extraordinaria de una administración estadounidense irrespetuosa del Derecho Internacional.
Embajada de Venezuela en España