Fotógrafo: Embajada de Venezuela en Trinidad y Tobago
La tradicional Burriquita venezolana fue el personaje favorito entre los asistentes al evento cultural “Pequeño Carnaval, Grandiosa Herencia”, organizado por el Fondo Nacional de Trinidad y Tobago (National Trust), con el objetivo de exaltar las tradiciones y personajes autóctonos de los carnavales trinitobaguenses.
Andreína Caraballo y Thiago Espinal, ataviados del tradicional traje de la Burriquita, se encargaron de imprimirle emoción al evento, bailando al ritmo de canciones típicas venezolanas como “Viva Venezuela” y “La burra”, de Un Solo Pueblo, así como canciones trinitobaguenses, entre ellas “Pardy”, de Machel Montano, y “Carry It”, de Bunji Garlin.
La Burriquita (Burrokeet) es también una tradición cultural de Trinidad y Tobago, común de las fiestas carnestolendas de este país caribeño, y que, como recordó el embajador de la República Bolivariana de Venezuela, Álvaro Sánchez Cordero, en sus palabras al inicio del evento, fue traída a Trinidad por los peones venezolanos que llegaron a trabajar en los campos de cacao a inicios del siglo XIX, conocidos en la historia trinitobaguense como los “Cocoa Panyols”.
“Fueron nuestros Cocoa Panyols, peones venezolanos del cacao, quienes trajeron a Trinidad nuestra rica cultura, tanto tangible como intangible, presente hoy en Trinidad y Tobago”, expresó el Jefe de Misión, quien añadió: “¿A quién no le fascinan los pasteles (hallacas)? ¿Quién no ha bailado al ritmo de la alegre música de Parang (parranda), acompañada del Cuatro? Pues bien, fueron nuestros “Cocoa Panyols” venezolanos, quienes en el siglo XIX trajeron esas tradiciones culturales a Trinidad, así como también la fiesta de Cruz de Mayo, el Sebucán y, por supuesto, nuestra querida Burriquita, que se ha convertido en un personaje carnavalesco en Trinidad y Tobago”.
Asimismo, el embajador Sánchez Cordero recordó en su discurso otros vínculos históricos y culturales que unen a Venezuela con Trinidad y Tobago.
“El primer dueño de esta casa donde nos encontramos, Mille Fleur, sede del Fondo Nacional de Trinidad y Tobago, fue el destacado doctor venezolano Enrique Prada, quien también se desempeñó como alcalde de Puerto España a principios del siglo XX. Asimismo, no muy lejos de este lugar, residió Francisco de Miranda por casi un año, a su regreso de La Vela de Coro en 1806, como invitado del entonces gobernador británico Thomas Hislop”, destacó en su discurso el diplomático, quien añadió que la destacada escritora venezolana de mediados del siglo XX, Lucila Palacios, nació en la calle Charlotte de Puerto España.
Los invitados a este evento, que incluyeron, entre otros, a ministros y otras autoridades del Gobierno de Trinidad y Tobago, así como al Cuerpo Diplomático, exaltaron la herencia cultural venezolana y felicitaron a los cultores de la Burriquita por su notable presentación.
Embajada de Venezuela en Trinidad y Tobago