Fotógrafo: Ricardo Licett
En nombre del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, el ministro para Relaciones Exteriores y Comercio Internacional, Félix Plasencia González, participó este miércoles en el Diálogo de Cancilleres y Altas Autoridades sobre el documento intitulado “Gestión de las Transformaciones en una Era de Rupturas”, en el marco del 41.° Período de Sesiones de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (CEPAL), que se celebra en Santiago de los Caballeros, República Dominicana.
Durante su intervención, el Canciller venezolano valoró el documento presentado por la CEPAL, pues hace una invitación, no solamente a identificar las transformaciones que necesitan los países de la región, sino también a preguntarnos cómo podemos hacerlas posibles.
Ante el cambio de época, indicó que se debilitan las normas acordadas para regir las relaciones de amistad y cooperación, aumenta la fragmentación del sistema multilateral, y la interdependencia económica se utiliza frecuentemente como instrumento de competencia y presión.
Plasencia señaló que Venezuela confirma que el derecho internacional y el multilateralismo deben ser garantías para el desarrollo.
En este sentido, manifestó que, en un mundo que pretende ser dominado cada vez más por relaciones de poder, el respeto a la Carta de las Naciones Unidas, la igualdad soberana de los Estados y las normas acordadas colectivamente son indispensables para preservar los espacios de política de los países en desarrollo y construir relaciones económicas más justas y equitativas.
En su discurso, el diplomático reiteró el llamado del Gobierno Bolivariano a superar las medidas coercitivas unilaterales y todas las prácticas que pretendan restringir las capacidades nacionales para financiar el desarrollo, combatir la desigualdad y garantizar el bienestar de los pueblos.
Con respecto a la autonomía de los países, resaltó que no significa aislamiento, por lo que América Latina y el Caribe debe relacionarse con todos, diversificar sus vínculos, ampliar sus mercados y alianzas, y preservar siempre su capacidad soberana para decidir su propio camino de desarrollo.
En este contexto, el cancille destacó la importancia estratégica de la integración regional, sin necesidad de pensar todos de la misma manera para trabajar juntos. “La ‘unidad en la diversidad’ debe permitirnos transformar nuestras diferencias en cooperación y nuestras complementariedades en fortalezas”, subrayó.