La memoria del desaparecido Alejandro Tejero Cuenca llega a Barcelona con «Jueves en el Broadway»

Realizado mediante una codirección a distancia y “postales audiovisuales” entre Venezuela, España y Argentina, “Jueves en el Broadway” se filmó con el respaldo del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía

La memoria del desaparecido Alejandro Tejero Cuenca llega a Barcelona con «Jueves en el Broadway» Fotógrafo: Consulado de Venezuela en Barcelona

La historia del joven español Alejandro Tejero Cuenca, desaparecido en Caracas en 1967, llegó a la pantalla del Cine Zumzeig de Barcelona, con la proyección del documental “Jueves en el Broadway”, de Maruvi Leonett Villaquirán y Manuela Blanco. La película se proyectó el 21 de septiembre, en una actividad organizada por el Consulado General de Venezuela en Barcelona, como parte de sus iniciativas de promoción y difusión del cine venezolano.

El evento contó con la presencia de los cónsules de Senegal, República Dominicana y Líbano, así como de un representante consular de Alemania.

Nacido en Francia en 1941, hijo de republicanos españoles forzados al exilio y emigrante en Venezuela desde adolescente, Alejandro Tejero Cuenca estudió en la Universidad Central de Venezuela y militó en la Juventud Comunista. Tenía 26 años cuando fue detenido con un amigo por agentes de los Servicios de Inteligencia de las Fuerzas Armadas frente al antiguo cine Broadway de Caracas, el 11 de mayo de 1967, y trasladado a un campamento antiguerrillero en Yaracuy. Su desaparición marcó durante décadas a su familia; especialmente a su madre, María Teresa Cuenca, quien emprendió una búsqueda incansable para conocer el destino de su hijo, y a su hermana Maite Tejero Cuenca, cuya memoria y testimonio constituyen el hilo conductor de la película.

- En Venezuela, un país que durante décadas se vendió al mundo como una idílica democracia representativa, había persecuciones, torturas, asesinatos y desaparecidos políticos. (…) Éramos un país maquillado, como las misses que nos representaban - cuenta Maruvi Leonett Villaquirán.

Durante la presentación, la directora puso voz a una carta que Maite Tejero Cuenca escribió especialmente para el público reunido en Barcelona. Desde la distancia, acompañó la proyección y compartió parte de su historia familiar:

- Mi madre salió desde Barcelona por los Pirineos para concluir en un campo de concentración en Francia, donde nació mi hermano Alejandro, quien fue uno de los detenidos desaparecidos en Venezuela durante el gobierno de Raúl Leoni, quien implantó la desaparición forzada como política de Estado contra los movimientos de izquierda- escribió Maite.

Realizado mediante una codirección a distancia y “postales audiovisuales” entre Venezuela, España y Argentina, tres países unidos por experiencias de persecución política, exilio y desaparición, “Jueves en el Broadway” se filmó con el respaldo del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC) durante la gestión del cineasta Carlos Azpúrua, quien actualmente ejerce como cónsul general de Venezuela en Barcelona y ayudó a que la historia de Alejandro siguiera contándose.

Durante la presentación, Azpúrua definió el documental como una obra “llena de poesía, silencios, espacios, encuentros de un país a otro y emociones”, capaz de tender un puente entre España y Venezuela a través de una historia particularmente significativa.

- Estamos viendo un resurgimiento de la derecha en América Latina - afirma Azpúrua - y, frente a eso, es fundamental recordar nuestra historia, saber de dónde venimos y no permitir que se borren las huellas de quienes fueron perseguidos, asesinados o desaparecidos. Una película como” Jueves en el Broadway” tiene valor porque detrás de la historia de Alejandro hay una historia colectiva de persecución y horror que Hugo Chávez sacó a la luz, y que nosotros tenemos el deber de recordar para que no vuelva a ocurrir.

El caso de Tejero Cuenca se incorporó a la documentación de la Comisión por la Justicia y la Verdad, que investigó las violaciones de derechos humanos cometidas en Venezuela entre 1958 y 1998.

La madre de Alejandro murió en Caracas en 2007, sin haber recuperado los restos de su hijo. Recopiló más de 350 casos similares al suyo, solo en el gobierno de Raúl Leoni.

Maite Tejero Cuenca continúa, incansable, su lucha por la verdad. Y con la emoción de quien lleva décadas buscando respuestas, se abre con nosotros:

- A mi hermano Alejandro no pudieron desaparecerlo. Quedó plasmado en el documental y nunca será olvidado.

Consulado de Venezuela en Barcelona