El viceministro para Temas Multilaterales del Ministerio para Relaciones Exteriores y Comercio Internacional, Joaquín Pérez Ayestarán, en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas, informó que se adoptó este viernes una Declaración Política con importantes compromisos para promover la equidad, fortalecer los sistemas de salud resilientes, ampliar las capacidades de los países en desarrollo y fomentar el acceso oportuno y asequible a productos sanitarios esenciales para enfrentar las pandemias.
Durante su participación en una reunión de alto nivel sobre “Prevención, preparación y respuesta frente a pandemias”, como parte del 81.⁰ período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), explicó que prevenir una próxima pandemia requiere de un multilateralismo genuino, inclusivo y eficaz, basado en la cooperación y solidaridad en lugar de la confrontación, exclusión o imposición.

Es necesario -a su juicio- fortalecer las capacidades de manera sostenible, teniendo en cuenta las realidades, prioridades y necesidades de cada nación, en coordinación con los Estados y con pleno respeto a su soberanía.
Bajo esta línea, el diplomático venezolano sentenció que el Grupo de Amigos subraya la necesidad de avanzar hacia una arquitectura sanitaria internacional más justa y equitativa que fortalezca las capacidades de investigación, desarrollo, regulación y fabricación en los países en desarrollo, promoviendo la diversificación de las cadenas regionales de producción y suministro para garantizar acceso oportuno, equitativo y asequible a vacunas, tratamientos, diagnósticos e intercambio de patógenos con potencial pandémico, así como otras contramedidas médicas, sin discriminación ni exclusión.

El viceministro mencionó el impacto negativo de las medidas coercitivas unilaterales en la prevención, preparación y respuesta ante las pandemias.
Por ello, Pérez Ayestarán consideró que solo un multilateralismo genuino e inclusivo podrá transformar las dolorosas lecciones de la pandemia de la COVID-19 en capacidades colectivas capaces de garantizar que, cuando llegue una próxima emergencia sanitaria, ninguna nación se quede atrás.