Fotógrafo: Héctor Alviares
El viceministro para el Caribe del Ministerio para Relaciones Exteriores y Comercio Internacional, Carlos Pérez, en nombre de la República Bolivariana de Venezuela, participó este martes en el evento paralelo de alto nivel "Dos regiones, un futuro: Financiar la prevención, preparación y respuesta ante pandemias para fortalecer la seguridad sanitaria mundial", como parte de la agenda del 81.° período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Durante su intervención, desde la sede del ente multilateral en Nueva York, Estados Unidos, el diplomático destacó que “África y América Latina y el Caribe comparten desafíos, pero también experiencias y capacidades que pueden ayudarnos a construir sistemas de salud más resilientes y una preparación más efectiva frente a futuras pandemias”.
En este sentido, recordó que la pandemia de la COVID-19 “dejó al menos dos lecciones que no podemos olvidar: ningún país puede enfrentar por sí solo una amenaza sanitaria de alcance global, y ninguna arquitectura de preparación será verdaderamente eficaz mientras persistan profundas desigualdades en el acceso a vacunas, medicamentos, diagnósticos, tecnologías y otros insumos esenciales”.
Pérez señaló, además, que el doble terremoto registrado el pasado 24 de junio en el país evidenció la necesidad de “que los sistemas de salud deben estar preparados para responder a emergencias de distinta naturaleza”, por lo que el Gobierno Bolivariano, a través del Plan Venezuela Renace, trabaja “en todo lo relativo a la reconstrucción para corregir vulnerabilidades, fortalecer capacidades y avanzar hacia una recuperación más resiliente”.
“La preparación debe construirse a partir de las realidades, prioridades y necesidades de cada país. La cooperación internacional, por su parte, será más efectiva cuando fortalezca capacidades nacionales y complemente, en lugar de sustituir, los esfuerzos de los Estados, con pleno respeto a su soberanía”, expresó en viceministro para el Caribe.
Al respecto, reiteró el llamado del Estado venezolano a cesar las medidas coercitivas unilaterales: “La experiencia de la COVID-19 demostró que las restricciones al acceso a medicamentos, vacunas, equipos médicos, tecnologías, financiamiento e insumos esenciales tienen consecuencias concretas sobre la capacidad de los Estados para proteger la salud y la vida de sus pueblos”.
En su intervención, resaltó que desde la perspectiva de Venezuela, “debemos avanzar en tres direcciones: primero, asegurar financiamiento suficiente, previsible y accesible para fortalecer los sistemas nacionales y regionales de salud; segundo, democratizar el acceso al conocimiento y la tecnología, ampliando las capacidades de investigación, regulación y producción regional de medicamentos, vacunas y diagnósticos; y tercero, profundizar la cooperación entre África y América Latina y el Caribe en vigilancia epidemiológica, atención primaria y formación de talento humano”.