Roma, 7 de septiembre de 2026.– La República Bolivariana de Venezuela reafirmó este lunes su compromiso con una pesca legal, responsable y sostenible, durante la sesión de apertura del 37.º Período de Sesiones del Comité de Pesca de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (COFI 37), que se celebra en Roma, Italia.
La declaración nacional estuvo a cargo del viceministro de Producción Primaria, Pesquera y Acuícola del Ministerio del Poder Popular de Pesca y Acuicultura, Pedro Guerra Castellano, quien ratificó el compromiso firme y renovado de Venezuela con la aplicación efectiva del Código de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO, sus instrumentos conexos y las Directrices Voluntarias para lograr la sostenibilidad de la pesca en pequeña escala.
Reiteró la adhesión del país a la propuesta de Brasil para la conformación de un grupo de amigos de estas Directrices, como mecanismo para fortalecer su implementación y promover una mayor cooperación en favor de las comunidades pesqueras artesanales.
El viceministro destacó que la sostenibilidad pesquera, el desarrollo de la acuicultura, la conservación de los ecosistemas y la justicia social constituyen pilares complementarios de la política pesquera nacional, fundamentada en el ordenamiento técnico, el incentivo a las capacidades locales y la participación protagónica del Poder Popular.
Modelo soberano con participación comunitaria
Venezuela presentó los avances de su modelo de gestión pesquera soberano y participativo, basado en la corresponsabilidad entre el Estado y las comunidades costeras y acuícolas, mediante los Consejos del Poder Popular de Pescadores, Pescadoras, Acuicultores y Acuicultoras (CONPPA).
Actualmente, más de 113.000 pescadores, pescadoras, acuicultores y acuicultoras se encuentran organizados en 1.597 CONPPA a lo largo del territorio nacional, consolidando su participación directa en la planificación, ejecución y seguimiento de las políticas públicas del sector.
La delegación explicó que los CONPPA permiten incorporar las realidades, los conocimientos y las propuestas de las comunidades organizadas en la gestión pesquera y acuícola nacional.
Entre las medidas adoptadas, Venezuela destacó la erradicación absoluta e irreversible de la pesca industrial de arrastre de fondo, decisión que protege la biodiversidad marina y garantiza el acceso exclusivo de la pesca artesanal de pequeña escala a la franja costera.
Asimismo, resaltó programas estructurales como “Tejiendo Redes”, orientado al liderazgo, la formación y la participación de las mujeres en toda la cadena de valor; y “Juventud Pesquera”, dirigido a fortalecer las capacidades técnicas de las nuevas generaciones y garantizar el relevo generacional en las comunidades.
Seguridad alimentaria y desarrollo socioproductivo
Durante la sesión de apertura, Venezuela también presentó los resultados del programa “Venezuela Come Pescado”, que promueve la distribución directa de productos pesqueros y acuícolas, reduce la intermediación y facilita el acceso de la población a proteína de alto valor nutricional.
De igual manera, destacó el posicionamiento de la Marca Colectiva CONPPA como instrumento para reconocer la capacidad productiva, los conocimientos y la identidad de las comunidades, además de impulsar la transformación, la agregación de valor y la comercialización de sus productos.
Estas políticas reflejan el avance de Venezuela en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, especialmente en materia de erradicación del hambre, igualdad de género, trabajo digno, producción responsable, acción climática y protección de los ecosistemas acuáticos.
Ciencia y protección ambiental
La representación venezolana informó sobre el fortalecimiento de las capacidades técnicas y de investigación científica para la evaluación de los recursos, el seguimiento de las pesquerías y el monitoreo de los efectos de la crisis climática y la contaminación sobre los ecosistemas acuáticos.
En este proceso, las comunidades organizadas participan como redes territoriales de coinvestigación, monitoreo biológico y reporte de posibles interacciones con especies amenazadas, contribuyendo a la prevención y mitigación de la captura incidental de fauna marina protegida.
También se resaltó el programa comunitario “Pesca tu Plástico”, que ha permitido recolectar 377 toneladas de desechos, mediante la participación activa de pescadores y pescadoras en la recuperación de los espacios productivos y la incorporación progresiva del reciclaje dentro de un modelo de economía circular.
Venezuela informó igualmente sobre el fortalecimiento de sus controles integrales de calidad para garantizar el abastecimiento del mercado nacional, así como sobre la estructuración de protocolos sanitarios destinados a respaldar la idoneidad y sostenibilidad de los productos provenientes de la pesca artesanal y la acuicultura.
Voz soberana en el debate mundial
La participación venezolana en el COFI 37 permite proyectar las fortalezas del sector pesquero y acuícola nacional, visibilizar su modelo de organización popular y contribuir a la formulación de políticas, instrumentos y estrategias mundiales que reconozcan las realidades de los países y los derechos de las comunidades.
Asimismo, abre espacios para la cooperación, la transferencia de tecnología, el fortalecimiento institucional, el desarrollo de proyectos sostenibles y el intercambio de experiencias con otros Estados y organismos internacionales.
Venezuela subrayó que, pese al impacto de las Medidas Coercitivas Unilaterales, mantiene avances sostenidos en materia de producción, ordenamiento pesquero, organización comunitaria y justicia social.
La delegación nacional participa en el COFI 37 acompañada por la representante permanente de Venezuela ante la FAO, FIDA y PMA, embajadora Marilyn Di Luca, como parte del trabajo de articulación institucional para proyectar las experiencias nacionales en los espacios multilaterales.
Desde Roma, el país suramericano continúa impulsando una Diplomacia de Paz y una visión de Venezuela Azul, fundamentadas en el multilateralismo, la cooperación, la soberanía alimentaria y el aprovechamiento responsable de los recursos acuáticos al servicio de los pueblos.