Fotógrafo: Johnni Rivas
En los espacios del Salón Sucre de la Casa Amarilla, este lunes el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores organizó un ciclo de ponencias para conmemorar el Día Internacional del Multilateralismo y la Diplomacia para la Paz.
El viceministro para Temas Multilaterales, Alexander Yánez, inició la actividad destacando que esta fecha, establecida por las Naciones Unidas para conmemorarse cada 24 de abril a instancias de Venezuela y el Movimiento de Países No Alineados, es una victoria del Sur Global.
Subrayó: "El multilateralismo es la herramienta de quienes creen en la razón sobre la fuerza; es el reconocimiento de que ningún país, ni siquiera las grandes potencias, puede resolver solo los desafíos globales".
El coordinador residente de las Naciones Unidas en Venezuela, Gianluca Rampolla, enfatizó que el multilateralismo es una construcción colectiva que requiere una voluntad política constante para evitar que el mundo caiga en el abismo de la fragmentación.
Vinculó la asistencia técnica con el desarrollo y los derechos humanos como pilares de la cohesión social, afirmando que: "El multilateralismo no se genera de forma automática; es una decisión que los Estados renuevan cada vez que optan por cooperar en lugar de fragmentarse y por construir reglas comunes en lugar de aceptar la ley del más fuerte".
La embajadora Claudia Salerno Caldera, representante permanente de Venezuela ante organismos internacionales en Viena, quien participó de forma virtual, abordo la perspectiva de género y la eficacia diplomática, destacando que la transformación del sistema internacional pasa necesariamente por una representación equitativa.
Al referirse al liderazgo femenino como una cuestión de poder y estrategia, Salerno sentenció: "No habrá paz sostenible ni multilateralismo efectivo sin mujeres. Nuestra participación no es un elemento simbólico ni opcional, es una condición indispensable para que el sistema internacional tenga legitimidad plena". También resaltó el ejemplo de Venezuela en la inclusión de mujeres en altos cargos de toma de decisiones.
Rander Peña, secretario ejecutivo de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), vinculó la paz con la justicia social y el legado del Congreso Anfictiónico de Panamá, señalando que "la paz duradera no es simplemente la ausencia de guerra, es la presencia de condiciones dignas de vida para todos los pueblos. El ALBA propone un paradigma donde el progreso se mide por la capacidad de elevar colectivamente a nuestras naciones".
Destacó que la unidad regional es la única vía para que América Latina actúe como un sujeto soberano en el sistema internacional.
Finalmente, el viceministro Yánez cerró la jornada conectando el pensamiento de Simón Bolívar con la lucha actual por un mundo pluripolar y multicéntrico, denunciando el impacto de las medidas coercitivas unilaterales como la antítesis del derecho internacional.
Recordó que el Congreso de Panamá de 1826 es el antecedente directo de la Carta de las Naciones Unidas y un escudo para la soberanía nacional. Con un llamado a la esperanza y la resistencia política, concluyó la actividad reafirmando la postura de la diplomacia bolivariana: "Sigamos trabajando para que el derecho internacional sea el escudo de nuestro destino y la diplomacia el único lenguaje de nuestra libertad".