Fotógrafo: Embajada de Venezuela en España
Madrid, 5 de marzo de 2026.- Con motivo de la conmemoración del décimo tercer aniversario de la partida física del comandante Hugo Rafael Chávez Frías, se desarrolló una emotiva eucaristía en la sede de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en España, oficiada por el reconocido sacerdote de la parroquia San Carlos Borromeo de Vallecas, Javier Baeza.
La apertura del acto estuvo a cargo de la embajadora Gladys Gutiérrez Alvarado, quien durante sus palabras puso en valor los ingentes esfuerzos del comandante Hugo Chávez para reducir las inequidades existentes, erradicar la pobreza y mejorar la calidad vida del pueblo venezolano, destacando los programas de atención priorizada a los sectores más vulnerables, mejor conocidos como Misiones Sociales, entre ellas Barrio Adentro (salud).
De igual forma, mencionó indicadores estadísticos como el Coeficiente de Gini -que mide la desigualdad en una sociedad-, consolidando a Venezuela como uno de los países menos desiguales de la región.
En este punto, la jefa de Misión se refirió a la erradicación del analfabetismo como un logro “monumental” alcanzado gracias a la implementación de la Misión Robinson, un programa impulsado por Chávez con el apoyo y la solidaridad del pueblo cubano.
Para Gutiérrez Alvarado, Chávez fue un gigante cuyo legado se pierde de vista, resaltando también el esfuerzo promovido por el jefe de Estado Nicolás Maduro Moros y por la presidenta encargada Delcy Rodríguez Gómez, para continuar esas medidas de protección social.
La diplomática agradeció la asistencia a la ceremonia de representantes de partidos políticos y organizaciones sociales de España, reafirmándoles el firme compromiso de Venezuela para mantener el legado del comandante, enarbolando las banderas de la igualdad, la justicia social, la solidaridad y el respeto mutuo entre las naciones.
Un revolucionario guiado por la fe
El sacerdote Baeza, ataviado con una estola bordada en El Salvador con los rostros del Papa Francisco y de monseñor Óscar Arnulfo Romero, inició la ceremonia eucarística invitando a los presentes a reflexionar sobre el aumento de las injusticias que afectan a los pueblos del mundo.
El párroco de Vallecas hizo mención directa a la situación actual en la Franja de Gaza y a los recientes ataques en territorio venezolano, que se zanjaron con más de 100 víctimas mortales y el secuestro de la pareja presidencial.
Señaló la importancia de figuras como Hugo Chávez en el mundo, por su capacidad “infinita para dar amor a su pueblo”, dijo, señalando el backing de fondo de la actividad, en el que destacaban diversas imágenes del comandante venezolano compartiendo con su pueblo.
“Cuando uno ve estas fotos y oye a quienes habéis vivido y a quienes habéis oído las historias de Hugo, uno sabe que su idea era saciar alguna sed de este mundo tan necesitado: la sed de esperanza, de alegría y, sobre todo, de las sonrisas de los niños”, sostuvo Baeza.
Durante la ceremonia, el párroco invitó a agradecer por la vida del comandante y por la huella que ha dejado su paso por el plano terrenal. “Invito a dar gracias a Dios por la vida de Hugo, porque su vida siga reflejándose en nuestro compromiso. Que todo lo bueno que hubo en su existencia, nosotras y nosotros podamos continuarlo donde quiera que estemos, por el bien de la humanidad”.
Antes de finalizar la eucaristía, parte de los presentes tomaron la palabra para expresarse en torno a la figura del comandante Chávez, leyendo una poesía en su honor, destacando su naturaleza feminista y antiimperialista y, en síntesis, su ímpetu para hacer de este mundo un lugar mejor para todas y todos.
Embajada de Venezuela en España