Canciller Yván Gil llama a construir un movimiento global por la soberanía

Este primer congreso de la Clase Obrera tiene como objetivo fortalecer la unidad de los trabajadores y, en consecuencia, definir un plan de acción para responder ante una posible agresión militar contra cualquier país hermano.

Canciller Yván Gil llama a construir un movimiento global por la soberanía Fotógrafo: Jesús García

Durante la instalación del primer Congreso Latinoamericano, Caribeño y Mundial de la Clase Obrera en Defensa de la Paz -que coincidió con la conmemoración del 195º aniversario del fallecimiento del Libertador Simón Bolívar-, el ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores, Yván Gil, aseguró que es necesaria la creación de un movimiento global en defensa de la soberanía. 

Desde la Sala Plenaria de Parque Central, en Caracas, donde se dieron cita organizaciones sindicales, centrales obreras, colectivos de trabajadores, corrientes de intelectuales, movimientos sociales,  políticos, campesinos, feministas y ecologistas, así como demás fuerzas del poder popular de más de 100 delegaciones de 30 países, el canciller indicó que los trabajadores "son la vanguardia del proceso de liberación y de independencia. Y lo digo porque si revisamos la historia, debemos decir que los escollos que ha enfrentado la unión latinoamericana, que ha enfrentado la independencia -que no la podemos separar de la unidad latinoamericana-, no es posible sin la liberación definitiva de las fuerzas productivas, de la clase trabajadora y la liberación de todos los seres humanos".

En este contexto, el ministro dirigió un mensaje contundente a los dirigentes obreros, refiriendo que el "destino los ha puesto al frente en un momento de gloria para nuestros pueblos", reiterando la visión de Bolívar sobre el continente como el espacio donde se resolverá "la incógnita de cómo los hombres y mujeres viven en libertad", responsabilidad que, a su juicio, recae de manera indudable en la clase trabajadora.

La Central Bolivariana Socialista de los Trabajadores (CBST), a través de un manifiesto leído por su presidente Will Rangel, también diputado a la Asamblea Nacional, rechazó las amenazas del imperio norteamericano y sus acciones militares, que tienen el propósito de apoderarse de la "mayor reserva de petróleo del mundo y frenar el modelo político de la República Bolivariana de Venezuela",  referencia mundial en la construcción del socialismo bolivariano.

Igualmente, repudió la campaña de acusaciones falsas hechas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que relacionan al Jefe de Estado, Nicolás Maduro, con carteles del narcotráfico para justificar una invasión. 

"Venezuela no tiene vinculación con la producción, distribución o tráfico de drogas, hecho que ha sido reconocido por organismos de las Naciones Unidas", sentenció Rangel, planteando la necesidad de la solidaridad combativa de los pueblos del mundo, con especial énfasis en los "hermanos de la clase obrera" mundial, para que actúen en defensa de la Patria de Bolívar. 

El dirigente sindical exhortó al pueblo norteamericano para que continúe movilizándose masivamente bajo la consigna "Venezuela no a la guerra".

Este primer congreso de la Clase Obrera tiene como objetivo fortalecer la unidad de los trabajadores y, en consecuencia, definir un plan de acción para responder ante una posible agresión militar contra cualquier país hermano, a través de la movilización solidaria y la denuncia, reafirmando la declaración de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, hecha en 2014, en la Cumbre de la  Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), basada en el respeto a la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Derecho Internacional.