Entregan certificados de Maestros Artesanos del Barro en Coro

Un total de 53 artesanos del barro recibieron su certificación en un acto que contó con la presencia de autoridades regionales y locales, entre ellas el gobernador de Falcón, Víctor Clark; los alcaldes Rubén Molina (Colina) y Henry Hernández (Miranda); y el viceministro para Temas Multilaterales, Rubén Darío Molina

Entregan certificados de Maestros Artesanos del Barro en Coro

Como parte de la celebración de los 32 años de la Declaratoria de Coro y su Puerto La Vela como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), se desarrolló una jornada especial dedicada a la certificación de Maestros Artesanos del Barro, avalada por el Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (INCES), en el Centro Histórico de Coro, estado Falcón.

Un total de 53 artesanas y artesanos del barro recibieron su certificación en un acto que contó con la presencia de autoridades regionales y locales, entre ellas el gobernador de Falcón, Víctor Clark; los alcaldes Rubén Molina (Colina) y Henry Hernández (Miranda); el viceministro de Relaciones Exteriores para Temas Multilaterales, Rubén Darío Molina; el presidente del INCES, Wilkerman Ángel Paredes; y representantes de la Comisión Nacional de Cooperación con la UNESCO (CNCU) y del Instituto del Patrimonio Cultural (IPC).

Durante la actividad también se impuso la Orden “Luis Beltrán Prieto Figueroa”, en su única clase, a los Maestros Artesanos del Barro Nelson Hernández, Pablo Revilla, José Sánchez y Jesús “Chucho” Coello. El homenaje se desarrolló en un ambiente cargado de emotividad y justicia social, exaltando la labor de hombres y mujeres que han dedicado su vida a la defensa y la preservación de las técnicas tradicionales, con las que se reconstruyen las casas, conservando su valor excepcional y el patrimonio cultural falconiano.

Esta distinción reconoce a constructores de edificaciones con tierra en las categorías de Maestros Artesanos, Artesanos y Ayudantes de Artesanos, en un proceso desarrollado colectivamente junto al IPC y los institutos municipales de Patrimonio de Colina y Miranda.

Asimismo, se realizaron reuniones de trabajo orientadas a avanzar en las directrices del Informe UNESCO 2026, tomando como referencia las 11 medidas correctivas que se evalúan anualmente para sacar definitivamente a Coro y su Puerto de La Vela de la lista de Patrimonios en riesgo.

También se efectuaron encuentros con el Poder Popular y las comunas, autoridades locales e instituciones municipales de Coro y La Vela, acompañados de recorridos por los inmuebles de ambos centros históricos.

La ocasión sirvió para evaluar las edificaciones incorporadas al Fondo de Emergencia, conocer sus patologías y establecer un cronograma de abordaje para su recuperación.

El viceministro Rubén Darío Molina, en sus declaraciones, indicó que “actualmente, la ciudad de Coro y su Puerto de La Vela se conservan con apoyo del Estado venezolano, pese a las ilegales y criminales Medidas Coercitivas Unilaterales contra Venezuela, y gracias al apoyo irrestricto de los Maestros Artesanos, quienes han mantenido a lo largo de los años la creación ancestral de sus espacios, monumentos, inmuebles, cultura y legado histórico, dignificando al barro como elemento insustituible en sus construcciones, el cual identifica al pueblo caquetío”.

“Somos testigos de las amenazas que enfrenta nuestro Patrimonio, debido a las afectaciones a causa del cambio climático, el cual ha provocado, en temporada de lluvias, torrenciales aguaceros que anegan las calles, que colapse el sistema de drenaje de la ciudad y, en consecuencia, sufra la infraestructura de las casas (…) los efectos devastadores del cambio climático no solo impactan el medio ambiente, sino que ponen en peligro la preservación de sitios culturales y arqueológicos que dependen de condiciones climáticas estables”, declaró.

A pesar de eso, el viceministro mencionó que “el esfuerzo colectivo en Socialismo y Revolución ha permitido, de la mano del pueblo y sus maestros artesanos, generar un Plan de Manejo acorde para la atención del deterioro, con grandes desafíos ante las guerras económicas que hemos solventado, las medidas coercitivas y, actualmente, ante la amenaza del imperio guerrerista estadounidense, que pretende socavar nuestra soberanía”. 

Molina reiteró que el patrimonio cultural y natural es un legado invaluable que se debe preservar para las generaciones futuras, pues no solo conecta con nuestras raíces y nos ayuda a comprender la identidad venezolana, sino que también tiene un valor educativo y económico significativo. “Es crucial que los niños aprendan desde temprana edad la importancia de cuidar y valorar el patrimonio”, recalcó.

Antecedentes

El 9 diciembre en 1993, el centro histórico de Coro y La Vela fueron declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, ya que ostentan un patrimonio que combina los estilos holandés y español con técnicas originarias de los indígenas caquetíos, oriundos de la zona. La poligonal con calles empedradas, contempla inmuebles que son conservados por su valor histórico.

El Patrimonio Mundial de Coro y La Vela, con su arquitectura en barro única en el Caribe, se encuentra en riesgo por los efectos del cambio climático, aunado al paso del tiempo, que han generado su deterioro; es por ello, que en un esfuerzo de corresponsabilidad entre el Instituto de Patrimonio Cultural de Falcón del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, la Alcaldía del Municipio Colina, la Gobernación del estado Falcón y la Fundación Santos Inocentes, se presentó ante la UNESCO un plan de trabajo para promover la asistencia financiera y técnica para la restauración inmediata de las estructuras más vulnerables.

Dicho plan se aprobó en la 42° Conferencia General de la UNESCO para el Rescate del Patrimonio, solicitando que se mantenga el valor patrimonial e histórico declarado. Por lo que, para poder conservar dichas cualidades en los edificios en riesgo era indispensable la intervención de los maestros artesanos de la zona, quienes cuentan con la experticia, transmitida de generación en generación, para aplicar las técnicas tradicionales y ancestrales de edificación y restauración de las estructuras mediante la transformación de la tierra y barro, moldeándola manualmente para obtener el material necesario.

La mencionada técnica y experticia de parte de los artesanos requería una Certificación de Ocupación Cualificada que avalara su labor en el marco de la restauración planificada y con los recursos de UNESCO; es por ello, que el INCES, inscrito en la red mundial de instituciones dedicadas a la educación y formación técnica y profesional UNEVOC UNESCO, estableció los mecanismos administrativos y metodológicos para el reconocimiento y valoración de la Ocupación Cualificada: Constructor Artesanal de Edificaciones de tierra y sus derivados, con el Nuevo Modelo Educativo Curricular, bajo el Método de Proyectos del INCES, cumpliendo con las normativas, leyes y políticas de la Educación y Formación Técnica y Profesional (EFTP), para responder a las demandas de las Políticas de Desarrollo Productivo (PDP), los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) No 4. Educación y No 8. Trabajo ante la Revolución Industrial 4.0, con aprendizaje de calidad, pertinencia, inclusivo y sostenible en la República Bolivariana de Venezuela.

Los maestros artesanos han culminado y cumplido con lo requerido para la Certificación de Ocupación Cualificada la primera semana de noviembre de 2025.