Bruselas, 10 de diciembre de 2025.- En el marco de la Jornada Mundial de Solidaridad con Venezuela, representantes de movimientos sociales entregaron al Nuncio Apostólico ante la Unión Europea (UE), Bernardito Auza, una carta dirigida a Su Santidad el Papa León XIV, suscrita por 26 organizaciones de solidaridad belgas.
En la misiva, denuncian las agresiones contra Venezuela por parte de la administración de Donald Trump, expresando que “la paz está en peligro en el continente americano y más allá de él”, y que “vientos de guerra soplan en el horizonte”.
Manifiestan: “El gobierno de Donald Trump amenaza a países como Venezuela, Colombia y México, con el pretexto de la lucha contra las drogas. La llamada guerra antidrogas pretende justificar operaciones militares frente a las costas venezolanas, y se apoya en un mapa distorsionado. Mientras Washington habla de ‘cárteles del régimen’ y presenta sus ataques como parte de un conflicto armado, la evidencia empírica ubica el flujo principal de cocaína muy lejos de las aguas caribeñas”.
En la carta se citan los pronunciamientos del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Volker Türk, quien expresó preocupación por “las ejecuciones extrajudiciales” que comete el gobierno de Trump contra pescadores en el Caribe y el Pacífico, así como del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), que ha condenado el despliegue militar de Estados Unidos (EEUU) y abogado por la paz y que se respete la soberanía y la autodeterminación de Venezuela.
En ese contexto, los firmantes de la carta piden a Su Santidad el Papa León XIV que "en ejercicio de su misión pastoral, haga un llamado público urgente a que se respeten el derecho internacional, la soberanía de Venezuela y la inviolabilidad de la vida humana en el Caribe y en el Pacífico”.
En representación de los grupos de solidaridad de Bélgica, entregaron la carta al Nuncio Apostólico, Luis Claudio Guzmán, presidente de la Asociación de Refugiados de América Latina y el Caribe en Bélgica (ARLAC); Patricia Quintero, miembro fundadora de la Coordinadora Latinoamericana de Solidaridad en Bélgica, y Ermelinde Malcotte, miembro de ARLAC.
Durante la reunión, los activistas en favor de la paz expresaron preocupación por las amenazas contra Venezuela y otros países de la región, y condenaron las pretensiones del imperialismo de bloquear el espacio aéreo venezolano.
También denunciaron ante el Nuncio Apostólico los efectos criminales de las Medidas Coercitivas Unilaterales (MCU) contra el pueblo venezolano.
Señalaron que valoraban la postura de justicia social y promoción de la paz que mantiene la Iglesia Católica romana y reafirmaron el apego de sus respectivas organizaciones a estos valores.
Misión de Venezuela ante la UE