Fotógrafo: Embajada de Venezuela en Belarús
Minsk, 16 de noviembre de 2025.- La majestuosa Catedral de la Santa Madre de Dios, en Minsk, fue el escenario de una celebración que unió la fe de dos pueblos distantes en geografía pero cercanos en espíritu.
En este templo, símbolo de la vida católica en Belarús, se celebró una solemne misa en honor a los venezolanos San José Gregorio Hernández y Santa Carmen Rendiles, recientemente canonizados por la Iglesia.
La ceremonia estuvo presidida por monseñor Iosif Staneuski, arzobispo metropolitano de Minsk y Mogilev, y monseñor Ignazio Ceffalia, nuncio apostólico en la República de Belarús.
Junto a sacerdotes, diáconos y la feligresía belarusa, también participaron venezolanos residentes en Minsk y el personal diplomático y local de la Embajada de Venezuela en Belarús, quienes dieron testimonio de un momento de comunión que trascendió fronteras.
La presencia activa de los fieles, con cantos y plegarias, otorgó a la misa un carácter universal y un gesto de fraternidad hacia Venezuela.
En palabras del embajador Franklin Ramírez, la canonización de José Gregorio Hernández fue celebrada como un acto de justicia histórica. Pionero de la medicina moderna y símbolo de caridad, dedicó su vida a los más vulnerables, atendiendo a los pobres sin esperar recompensa material.
La Madre Carmen Rendiles, fundadora de la Congregación de las Siervas de Jesús, fue exaltada como ejemplo de perseverancia y entrega, dedicando su vida a la educación y a la formación cristiana.
Ambos santos, afirmó el jefe de Misión, representan la fuerza de la fe y la voluntad para transformar realidades.
La misa en Minsk tuvo un significado especial: no fue solo un acto litúrgico, sino un gesto de comunión entre dos pueblos que se reconocen en la fe.
La feligresía belarusa, al acoger con alegría la memoria de los santos venezolanos, se convirtió en protagonista de un acontecimiento que fortalece los lazos espirituales entre ambas naciones.
Así, la Catedral de Minsk se erigió como símbolo de unidad y la comunidad presente como testigo de un acontecimiento que quedará en la memoria como un acto de comunión universal.
Embajada de Venezuela en Belarús