Fotógrafo: Embajada de Venezuela en Egipto
El Cairo, 23 de octubre de 2025.- Colmados de orgullo patrio, la Embajada de Venezuela en Egipto se unió al júbilo nacional que embarga a todo el pueblo venezolano por la histórica canonización del doctor José Gregorio Hernández y la madre Carmen Rendiles, los primeros santos del país suramericano, hecho de elevada espiritualidad que honra la fe viva del pueblo bolivariano.
Durante el oficio religioso, monseñor Nicolas Thévenin, Nuncio Apostólico, destacó que estos venezolanos elevados a los altares son santos no solo de Venezuela sino para toda la Iglesia Católica, siendo la primera vez que dos beatos canonizados en el mismo acto provienen de una sola diócesis, la Diócesis de Caracas.
El alto prelado resaltó que esta canonización es un reconocimiento a estas dos personas que tuvieron una gran devoción, afirmando que son un ejemplo y el fervor popular mostrado es fruto de su entrega a dar a conocer a Dios a través de sus acciones.
Asimismo, subrayó que estos venezolanos son dos personas que eran sencillas, pero que dejaron entrar al Señor en sus casas; son intermediarios y modelos que representan un aspecto de la Santidad de Dios, pues "Dios nos transmite su santidad a través de los santos, a quienes veneramos".
El Nuncio enfatizó que los dos santos reconocidos son también el futuro de la fe y símbolo de unidad para Venezuela.
El embajador Wilmer Barrientos Fernández agradeció a todos los presentes por acompañar en este momento de alto significado histórico para Venezuela, expresando su gratitud además a monseñor Thévenin, quien ofreció toda su colaboración para oficiar esta misa de acción de gracias.
En sus palabras, el diplomático destacó que el Dr. José Gregorio Hernández, "el médico de los pobres", como es conocido por todos los venezolanos, y la madre Carmen Rendiles, servidora infatigable del Evangelio, son reflejo de las virtudes más nobles de la identidad venezolana, que se enmarca en la humildad, trabajo, compasión, solidaridad y amor al prójimo.
También resaltó que este hecho significativo une a toda su nación, reafirmando que Venezuela es un pueblo profundamente creyente, con auténticos valores cristianos y espíritu solidario; un pueblo con determinación, que ha sabido defender la paz en medio de desafíos y dificultades, y lo ha hecho siempre con dignidad, esperanza y fe, bajo los preceptos de justicia, vida y paz.
Para finalizar, Barrientos Fernández ratificó que Venezuela renueva su compromiso con la edificación de una sociedad basada en el respeto, la hermandad, el diálogo inclusivo, la convivencia pacífica y la unidad nacional, guiada por el amor y la esperanza que brotan del Evangelio y de la grandeza espiritual de su noble y heroico pueblo.
Embajada de Venezuela en Egipto