Fotógrafo: Jesús García
Durante su participación en la 10ª Cumbre de Jefes y Jefas de Estado y/o de Gobierno de los Estados, Países y Territorios de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), que se desarrolló este viernes en Colombia, el ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, Yván Gil -en nombre del Dignatario Nacional, Nicolás Maduro-, instó a crear una agenda económica-productiva para consolidar el desarrollo estratégico de las naciones de la región caribeña.
El diplomático venezolano explicó que no es posible depender aún de las importaciones, cuando los países miembros tienen un gran potencial por explotar en áreas de interés común, como la agricultura, construcción, ciencia, tecnología y farmacia, entre otras.
“Debemos crear [entre otras cosas] grandes redes de transporte, tanto marítimo como aéreo. Es necesario, igualmente, que trabajemos en función de consolidar estos proyectos, rutas aéreas entre nuestras islas, entre nuestros territorios, para que nos permita la movilidad perfecta de trabajadores, trabajadoras, de científicos, de estudiantes, de todo lo que realmente aporta a la dinámica económica de este Gran Caribe”, sentenció.
El Canciller puntualizó, además, que Caracas -a partir de su vasta experiencia en la materia- está dispuesta a contribuir con las acciones en contra el cambio climático, que presenta una serie de desafíos complejos y urgentes que requieren de una acción global coordinada y transformadora para garantizar la supervivencia de las generaciones futuras.
Bajo esta narrativa y considerando el contexto geopolítico internacional desafiante y en constante transformación, propuso a los miembros de la AEC iniciar una discusión política urgente sobre el nuevo orden mundial, en función de posicionar al Gran Caribe como un actor clave en la gobernanza global y, en consecuencia, en la construcción de un orden multipolar más equilibrado.
“Hoy, cuando estamos sujetos a distintas amenazas por desconocimiento del Derecho Internacional, desconocimiento de nuestras democracias, desconocimiento de nuestro sistema político, el resurgir de fenómenos que creíamos desaparecidos, como el fascismo, el racismo; nosotros debemos cerrar filas en el Caribe, como zona de paz, como zona de prosperidad, en la consolidación de ese nuevo orden justo, de ese nuevo orden mundial que necesitamos todas y todos”, reflexionó el representante venezolano, haciendo referencia a que la AEC es “una expresión más de ese sueño bolivariano de la unión latinoamericana y caribeña”.

La AEC, como parte de su 30 aniversario, celebró esta cumbre -que se concibe como un espacio estratégico- para reafirmar el compromiso de sus miembros con una integración regional sólida, basada en la solidaridad y visión de futuro compartido.
Los miembros de la AEC ponen siempre en relevancia el papel del Sur Global y el potencial de la región para fortalecer estratégicamente la cooperación Sur-Sur, a través de la diversificación de la economía, impulso del comercio regional, reducción de las desigualdades y ampliación del acceso a financiamiento para el desarrollo. Para esto, definen estrategias y trazan nuevas rutas para lograr una mayor autonomía económica, política y social, desde y para la región.
La AEC -creada en 1994- promueve la consulta, cooperación y acción concertada entre los 25 Estados miembros y 10 asociados, rigiéndose por los principios del multilateralismo, respeto a la soberanía y unidad en la diversidad.
Durante la Cumbre, el Gobierno de Colombia entrega la presidencia pro tempore de la Asociación a la República de Panamá.