En Windhoek, en un acto de memoria histórica y justicia, Namibia conmemora el genocidio perpetrado por el régimen colonial alemán entre 1904 y 1908 contra los pueblos Herero y Nama.
Este trágico episodio, considerado el primer genocidio del siglo XX, dejó una profunda y dolorosa huella en la historia del país.
El conflicto comenzó en 1904, cuando los Herero, liderados por Samuel Maharero, se rebelaron contra la ocupación alemana. En respuesta, el general Lothar von Trotha ordenó una represión brutal, culminando en la batalla de Waterberg, donde los Herero fueron derrotados y perseguidos hasta el desierto de Omaheke, donde miles murieron de hambre y deshidratación.
En octubre del mismo año, los Nama también se levantaron en armas y sufrieron una represión similar.
Las tácticas utilizadas por el régimen opresor germano incluyeron el envenenamiento de pozos de agua, el desplazamiento forzado y la creación de campos de concentración, donde los prisioneros fueron sometidos a condiciones inhumanas. Se estima que más de 100.000 namibios perdieron la vida durante este período.
Ante el recuerdo de tales sucesos, el Gobierno de Namibia realizó un solemne acto en los Jardines del Parlamento, en donde autoridades nacionales, representantes diplomáticos y delegaciones internacionales se reunieron para conmemorar el Día del Genocidio, una fecha de gran significado histórico para el país africano.
La Presidenta de la República de Namibia, Netumbo Nandi-Ndaitwah, acompañada de la Vicepresidenta Lucía Witbooi y el Primer Ministro, Elijah Ngurare, resaltó la importancia de recordar los crímenes cometidos entre 1904 y 1908 contra las comunidades Ova-Herero y Nama, durante el dominio colonial alemán.
En su discurso, reafirmó el compromiso del Gobierno namibio con la justicia, la reparación histórica y la unidad nacional.
Para el Gobierno de Namibia, la justicia reparativa significa abordar las causas históricas profundas de la pobreza y la desigualdad, así como también significa afirmar la igualdad de la humanidad.
La Presidenta señaló que esta fecha es un hito histórico para recordar. Asimismo, hizo un llamado a mantener viva la conciencia, pues -a su criterio- una nación que no conoce su historia no sabrá para dónde va.
Igualmente, la mandataria Netumbo Nandi-Ndaitwah indicó que la generación actual y la futura no pueden olvidar esta parte de la historia del país y durante su mandato espera seguir fortaleciendo la unidad de los namibios.
"Una Namibia, una nación y la unidad" fueron las palabras de cierre del discurso de la Presidenta.
El Día de Conmemoración del Genocidio fue proclamado oficialmente por el Gobierno de Namibia en el 2024, como una fecha de homenaje a las víctimas de la violencia colonial. Su establecimiento se produjo tras un proceso de consulta nacional, liderado por el Parlamento, que culminó en la designación del 28 de mayo como día de reflexión y unidad.
En este día también se recuerda el cierre de los campos de concentración el 28 de mayo de 1907, poniendo fin al sufrimiento sistemático de los pueblos Ova-Herero y Nama. En 2024, la fecha fue reconocida como feriado nacional, consolidando su importancia dentro de la identidad histórica y social del país.
Hace 4 años, Alemania reconoció oficialmente el genocidio y ofreció una compensación económica a Namibia, aunque el debate sobre la reparación y el impacto de estos crímenes sigue vigente.
El evento en los Jardines del Parlamento reafirmó el compromiso de Namibia con la memoria histórica, la justicia y la reconciliación, fortaleciendo los lazos de solidaridad entre naciones que defienden su soberanía y el derecho a la autodeterminación.
En este significativo acto, la Embajada de Venezuela estuvo presente para acompañar al pueblo namibio en esta fecha de reflexión y memoria colectiva.
La delegación venezolana expresó su solidaridad con la nación africana y destacó la importancia de preservar la historia y corregir los desequilibrios que han moldeado el orden internacional.
Embajada de Venezuela en Namibia