Fotógrafo: Embajada de Venezuela en la República de Corea
Este martes 25 de marzo, la jefa de Misión de la Embajada de Venezuela en la República de Corea, Isabel Di Carlo Quero, sostuvo una audiencia con el representante de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU en Seúl, James Heenan, quien junto a Eleonor Fernández, oficial de la ONU y experta en la materia, asesoran en los Derechos Humanos (DDHH) desde esta región de Asia.
Ambos recibieron a la diplomática venezolana, quien inició destacando a los representantes de la ONU el retroceso para los avances de lo que significa la integralidad de los Derechos Humanos de la Ley del Enemigo Extranjero de 1798, recientemente rescatada del pasado oscuro de la historia con una orden presidencial de los Estados Unidos de América (EE.UU.).
"Esta es una ley que nos retrotraerá a la etapa más vergonzosa vivida por la humanidad, como fue la del nazismo, y que ha sido aplicada a la migración venezolana en los EE.UU.", denunció.
Señaló que en el desamparo jurídico de la citada ley, el gobierno estadounidense trasladó a un tercer país (El Salvador) a los migrantes que voluntariamente habían manifestado su deseo de retornar a su patria. "Ellos, sus familiares y un país entero estaban a la espera de su deportación directa a Venezuela, su nación de origen, y están confinados en un experimento de cárcel en El Salvador", condenó la Jefa de Misión.
Muy específicamente, Di Carlo Quero planteó a los representantes de la ONU el caso de los jóvenes migrantes venezolanos secuestrados en El Salvador, que calificó no solo como el peor acto de enemistad de un país latinoamericano con Venezuela, sino una violación flagrante de los Derechos Humanos, porque "lo que pretenden instaurar es un prototipo de campo de concentración nazi y reinstalar un sistema esclavista. Sobre este inciso, le comentamos cómo se han lucrado económicamente el régimen de El Salvador con la situación de la migración inducida en Venezuela", a través de la imposición de medidas coercitivas unilaterales.
La representante venezolana significó a los funcionarios de la organización multilateral en Seúl la importancia de sumarse a la cruzada mundial para la repatriación de los jóvenes venezolanos secuestrados en El Salvador, y pronunciarse ante la flagrante violación de los Derechos Humanos y la criminalización de la migración, al igual que por el trato cruel e inhumano que reciben los migrantes venezolanos.
Indicó que incluso en la referida Ley de tres siglos atrás, criminalizan a menores de edad por ser migrantes.
El Represetante de la Oficina de la ONU agradeció la información recibida y el material de soporte sobre la incidencia de las medidas coercitivas unilaterales en la migración venezolana, y comunicó que iba a coordinar su remisión a la Oficina regional en América Latina, y fundamentalmente a la oficina principal del Alto Comisionado de los Derechos Humanos en Ginebra.
Embajada de Venezuela en la República de Corea