Ministro Yván Gil: Venezuela es hoy el país con mayor estabilidad en la región

Resaltó que la economía del país crece, incluso bajo asedio, como se ha evidenciado en los últimos tres años con un crecimiento sostenido

Ministro Yván Gil: Venezuela es hoy el país con mayor estabilidad en la región Fotógrafo: Alexis Madriz

Durante su participación en el Segmento de Alto Nivel del 58° Período de Sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores, Yván Gil, manifestó este lunes que Venezuela es actualmente el país con mayor estabilidad en América Latina, pese a las múltiples agresiones contra la nación.

“Venezuela ha resistido y ha vencido. Nos impusieron 1.027 medidas coercitivas unilaterales, nos bloquearon cuentas, nos robaron recursos, intentaron imponer gobiernos títeres, armaron golpes de Estado, ejecutaron atentados, financiaron invasiones mercenarias. Nada de eso funcionó”, destacó el canciller Gil desde la sede del organismo en Ginebra.

En este sentido, resaltó que la economía del país crece, incluso bajo asedio, como se ha evidenciado en los últimos tres años con un crecimiento sostenido. “15% en 2022, 5,5% en 2023 y más del 8% en los primeros tres trimestres de 2024. Todas las proyecciones indican que en 2025 seremos la economía con mayor crecimiento de América Latina”, enfatizó.

“Pero lo más importante no son las cifras, sino la victoria política y social de nuestro pueblo. Venezuela es hoy el país con mayor estabilidad en la región. Mientras en otras naciones el fascismo se disfraza de democracia para imponer el caos en otros países, en Venezuela el poder popular sigue firme, la institucionalidad es fuerte y el liderazgo revolucionario avanza con paso seguro”, recalcó el diplomático. 

Democracia fortalecida

En su intervención, Gil señaló que más allá de la resistencia, en el país suramericano se ha perfeccionado la democracia y una muestra de ello son los 10 procesos electorales que se celebrarán este año 2025. “No solo elegiremos a los órganos del poder público, sino que el pueblo será consultado directamente en las propias comunidades sobre proyectos de desarrollo local. El presupuesto nacional se construye desde los barrios, desde las comunas, desde los territorios”, detalló.

Agregó que, además, “Venezuela avanza hacia una reforma constitucional para modernizar el Estado y profundizar aún más la democracia. No hay temor al debate, no hay miedo a la participación. Mientras algunos gobiernos le huyen a la consulta popular y le tienen pavor al veredicto de su pueblo, en Venezuela fortalecemos los mecanismos de participación directa”.

El Canciller apuntó que ninguno de los gobiernos que atacan a Venezuela ejecuta acciones democráticas de este tipo, “porque la gran mayoría, que se presentan aquí como defensores de la democracia, temen al veredicto de sus propios pueblos”.

Capital mundial antifascista

En referencia al resurgimiento del fascismo en el mundo, el ministro Gil indicó que “es el mayor peligro que enfrenta la humanidad” y puso como ejemplo el conflicto en Ucrania, que “ha sido convertido en una excusa para prolongar la guerra y sostener la maquinaria de la muerte”, así como en Palestina, donde “se intenta justificar la barbarie con discursos de cinismo absoluto”. Mientras que, en América Latina, “golpes blandos, persecuciones judiciales y represión se usan para frenar cualquier intento de cambio real”.

“Por eso, desde Venezuela hemos decidido que Caracas sea la capital mundial de la lucha contra el fascismo. No nos vamos a quedar callados mientras el mundo retrocede a las épocas más oscuras de la historia. No aceptamos su ‘orden basado en reglas’, dirigido a mantener los privilegios de unos pocos y condenar a los pueblos al sometimiento”, fustigó.

Al respecto, el titular del despacho diplomático instó a la ONU a decidir qué quiere ser: “un foro para la justicia o un simple instrumento del poder. No venimos a pedir favores, venimos a exigir respeto y cumplimiento del derecho internacional”, ratificó, al asegurar que Venezuela seguirá avanzando en su propio modelo, “con su pueblo al frente, con su democracia fortalecida”.