El Gobierno de Venezuela ratificó este lunes la vigencia del Acuerdo de Ginebra, firmado el 17 de febrero de 1966, cuando fue establecido como el único marco jurídico válido para resolver el diferendo territorial con Guyana por la Guayana Esequiba, que pertenece históricamente a la nación bolivariana.
En este contexto, el ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores, Yván Gil, explicó que este tratado contempla un mecanismo de negociación pacífica para ambas naciones, que no ha sido respetado por el Gobierno guyanés, el cual con el apoyo de Estados Unidos ha acudido a instancias internacionales que no tienen ningún tipo de jurisdicción en la controversia, como la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
“A través del Acuerdo de Ginebra, ambas naciones se comprometieron a dejar atrás el legado colonial del Laudo Arbitral de París, buscando resolver la controversia territorial de manera soberana y pacífica”, recordó el Canciller venezolano, en un mensaje publicado en sus redes sociales, en las que compartió el documento íntegro.
Asimismo, a través de un comunicado con motivo de los 59 años de suscrito este instrumento legal, Venezuela señaló que la República Cooperativa de Guyana “está obligada a sentarse a negociar de inmediato para encontrar una solución práctica y satisfactoria para ambas partes”. Mediante el Acuerdo de Ginebra, las dos naciones se comprometieron a dejar atrás el legado colonial del Laudo Arbitral de París de 1899.
“Venezuela no cederá ante ninguna maniobra que pretenda despojarla de los derechos históricos que legaron sus Libertadores tras la gesta independentista. La Guayana Esequiba es y será parte indiscutible de la integridad territorial venezolana y la lucha por su recuperación sigue siendo una causa indeclinable de todo el pueblo, que expresó su respaldo casi unánime al Acuerdo de Ginebra en el referéndum consultivo del 3 de diciembre de 2023”, refiere el comunicado oficial.
Tras el referéndum consultivo, en el que fue aprobada la decisión de crear el estado de la Guayana Esequiba y un plan de atención social para su población, los presidentes Nicolás Maduro e Irfaan Ali sostuvieron un encuentro en el que reconocieron y acordaron dirimir las diferencias sobre la base del Acuerdo de Ginebra, pero los avances fueron frustrados por Georgetown, al seguir otorgando concesiones a trasnacionales para la explotación de recursos en el territorio en disputa.