En el marco de la 36ª Reunión Anual del Consejo de Gobernadores del Fondo Común para Productos Básicos, celebrada en La Haya el 11 y el 12 de diciembre, el Representante Permanente de la República Bolivariana de Venezuela y Gobernador Alterno ante el referido ente intergubernamental, embajador Hector Constant Rosales, subrayó que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible establece un plan de acción para la erradicación de la pobreza, la protección del medio ambiente y la generación de condiciones que hagan posible una paz duradera. Sin embargo, apuntó que aún persisten numerosos desafíos, desde los discursos negacionistas, las acciones de empresas transnacionales más preocupadas por la ganancia que por el futuro hasta la imposición de nuevos obstáculos al desarrollo de los países del Sur Global.
Al respecto, recalcó que son numerosos los países que hoy sufren, como Venezuela, la imposición de ilegales medidas coercitivas unilaterales, aplicadas principalmente por los gobiernos de los Estados Unidos de América y otros países alineados con su política hegemónica. En este contexto, añadió que a efectos de los principios y postulados que defiende el Fondo Común, estas criminales medidas vulneran los derechos humanos, incluyendo el derecho al desarrollo, al obstaculizar la producción y adquisición de alimentos, medicinas, y, en general, el comercio de bienes y servicios que son fundamentales para la población. Por ello, expresó, Venezuela condena las sanciones ilegales y solicita la solidaridad de los miembros del referido ente intergubernamental para exigir su total eliminación.
El embajador Constant Rosales destacó que, a pesar del enorme impacto que han tenido las sanciones ilegales en la economía del país, representando una pérdida de más de 640 mil millones de dólares en una década por este motivo, Venezuela ha continuado diversificando su economía para asegurar una producción que garantice su soberanía alimentaria y la haga menos vulnerable a nuevas agresiones.
Asimismo, compartió que Venezuela ha tenido un crecimiento económico progresivo ininterrumpido durante los últimos dos años y medio, al alcanzar en 2023 alrededor de 5% de crecimiento adicional, respecto a 2022, lo cual fue incluso superior a las proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL); subrayando que, en ese período, la producción de arroz y maíz aumentó un 25% y para el tercer trimestre del 2023, se reflejó un crecimiento de la economía en el sector de alimentos, de un 33,1%; en el pesquero y acuícola también se registró un crecimiento de 13% en 2023, con respecto a 2022; lo cual condujo a un 97% de autoabastecimiento al cierre del año 2023.
El diplomático venezolano consideró que muchos de los proyectos que se desarrollan en el país podrían tener mayor fortaleza con el impulso de nuevas fuentes de financiamiento, para lo cual confió que el Fondo Común pueda coadyuvar, junto a otros organismos, en la consolidación de nuestros ejes productivos, en especial el sector de los productos básicos.
Finalmente, Venezuela puso a la disposición de los miembros del Fondo sus buenas prácticas en materia de soberanía alimentaria y como ejemplo de resiliencia frente a la agresión multiforme de la que su economía ha sido objeto en los últimos años.
El Fondo Común para los Productos Básicos es una institución financiera intergubernamental autónoma creada en el marco de las Naciones Unidas. Su Convenio Constitutivo se negoció en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo entre 1976 y 1980 y entró en vigor en 1989. Está conformado por 101 Estados miembros y 9 miembros institucionales; su sede está ubicada en Ámsterdam, Países Bajos.