Fotógrafo: Jesus García
La República Bolivariana de Venezuela reafirmó este miércoles ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en La Haya, Países Bajos, su postura inquebrantable de no reconocer la jurisdicción de terceros en asuntos que comprometan su integridad territorial. Durante su intervención, el embajador Samuel Moncada, agente del Estado venezolano ante este tribunal internacional, denunció que Guyana pretende utilizar este proceso para redefinir unilateralmente la controversia limítrofe.
"Venezuela se encuentra hoy aquí porque no puede permanecer en silencio ante un proceso que Guyana pretende utilizar para redefinir unilateralmente, tanto la naturaleza de la controversia territorial como el alcance de las obligaciones que vinculan a Venezuela y a Guyana en virtud del Acuerdo de Ginebra", sentenció el diplomático.
Moncada expuso los derechos históricos de la nación, que se remontan al Imperio Español y la formación de la República, destacando que el territorio se extiende hasta el río Esequibo, cuyo nombre honra al explorador Juan de Esquivel.
Asimismo, denunció que la actual pretensión guyanesa se fundamenta en un "acto criminal" orquestado por el imperio británico, quien trazó líneas arbitrarias para justificar la "voracidad territorial en búsqueda de oro". "Venezuela nunca reconoció ese acto criminal, perpetrado no por un explorador naturalista, sino por un agente al servicio de la ocupación", afirmó enfáticamente.
Subrayó que el país ha sido, por tradición, una fortaleza de la descolonización mundial, rechazando las matrices de opinión que intentan presentar a Venezuela como una amenaza para la región.
Moncada recordó que fue el reclamo venezolano en 1962 ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lo que dio vida al Acuerdo de Ginebra de 1966, instrumento para la solución práctica y satisfactoria de la controversia territorial, y que Guyana ahora intenta evadir bajo la influencia de intereses transnacionales.
El embajador recalcó que Guyana no es una víctima, sino la "beneficiaria de un despojo colonialista formalizado a través de un arbitraje fraudulento" en 1899. Venezuela reiteró que el Acuerdo de Ginebra tiene como propósito corregir esta injusticia centenaria a través del diálogo directo y no mediante decisiones impuestas que generen ganadores y perdedores.
"Para Venezuela no existe una opción distinta a un futuro de paz, diplomacia y prosperidad", concluyó Moncada, haciendo un llamado a la unidad nacional para defender la soberanía sin imposiciones externas.
Por su parte, el canciller Yván Gil, al frente de la delegación nacional presente en La Haya, respaldó la actuación del agente Moncada y ratificó el compromiso del Gobierno Bolivariano con la Diplomacia de Paz. A través de su canal de Telegram, publicó que "fiel a nuestros principios antiimperialistas, de soberanía y diplomacia de paz, Venezuela defiende hoy el Acuerdo de Ginebra (...) para buscar una solución dialogada, soberana y mutuamente satisfactoria".
Asimismo, señaló que la nación mantiene su firmeza: "no aceptamos el uso de un tercero, como la Corte Internacional de Justicia, donde Guyana intenta tergiversar la historia y legitimar un despojo colonial".