Caracas impulsa eje África-América Latina como respuesta al orden mundial actual

Para Gil no son los países del Sur Global los “responsables de la actual coyuntura de confrontación, de agresiones, de violación de los principios de la Carta de las Naciones Unidas” sino todo lo contrario, son “víctimas de primer nivel de los intereses geopolíticos de las llamadas grandes potencias"

Caracas impulsa eje África-América Latina como respuesta al orden mundial actual Fotógrafo: Jhoni Rivas

Desde el Foro de Alto Nivel CELAC-África, el ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, Yván Gil, propuso establecer un “mecanismo integral de cooperación” que permita consolidar un “núcleo en favor de la paz y la diplomacia para beneficio de los pueblos”. 

Esto se podría concretar -según el diplomático venezolano- a través de la realización este mismo año de una cumbre entre la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) y la Unión Africana, que permita construir una alianza energética; propiciar una cooperación global de minería; concretar una agenda prioritaria de cooperación diplomática; explorar un mecanismo de relacionamiento en materia financiera; elaborar un mapa de comercio regional complementario y solidario; crear una ruta de cooperación e intercambio en  cultura, ciencia y tecnología; y promover una declaración conjunta de una zona de paz birregional. 

Destacó que no son los países del Sur Global los “responsables de la actual coyuntura de confrontación, de agresiones, de violación de los principios de la Carta de las Naciones Unidas” sino todo lo contrario, son “víctimas de primer nivel de los intereses geopolíticos de las llamadas grandes potencias y depositarios de las consecuencias de esos intereses”. 

Bajo esta narrativa, el ministro Gil sentenció que llama profundamente la atención como se trata de “perpetuar el escenario de guerra permanente, de amenazas, de uso de la fuerza contra los pueblos hermanos por parte de minorías del mundo”, cuando el Sur Global es mayoría no solo por su “extensión territorial sino también por su población”.

“En este escenario, Venezuela quiere reafirmar su posición histórica sobre la presencia de África como miembro permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, porque debemos preguntarnos: por qué en pleno siglo XXI estamos apenas en un incipiente diálogo entre dos regiones que están llamadas a salvar el planeta, como son África y  América Latina, y no solo por su diversidad biológica y fortaleza ambiental, sino por su potencialidad en los recursos naturales estratégicos, la creatividad y la resiliencia de nuestros pueblos”, indicó.

Para el canciller bolivariano, la respuesta a esta interrogante es el colonialismo que impuso un “modelo de subordinación histórica, de subyugación de los pueblos, de expropiación de la soberanía nacional sobre sus recursos naturales; de un modelo económico y político ajeno a la realidad comunitaria”. 

Aclaró que el desencuentro entre estas dos regiones estratégicas no obedece a la indisposición de los africanos ni de los latinoamericanos y caribeños, sino más bien a un “desencuentro artificial orientado por las grandes potencias, a través de realidades que favorecen a sus intereses en contra de los nuestros”. 

Por ello, para Gil, a medida que “África y América Latina se encuentren atendiendo conflictos de diversa índole y naturaleza multidimensional, en esa medida será más difícil enfocarse en la construcción de verdaderos puentes de cooperación y unidad intercontinental”, por lo que se “debe dar un paso al frente para dejar de ser objetos dentro del marco de influencia y acción en las relaciones internacionales y pasar a ser sujetos transformadores de una realidad antihistórica”.