Fotógrafo: Consulado de Venezuela en Barcelona
Barcelona, 13 de marzo de 2026.- El Casal Transformadors de Barcelona fue un espacio de encuentro, reflexión y compromiso militante con Venezuela. En ese marco, se realizó la conferencia “¿Qué está haciendo ahora Venezuela?”, organizada por la Asamblea Bolivariana de Cataluña (ABC) como parte de su ciclo de conversatorios dedicados a la realidad del país suramericano.
El evento - con aforo completo - contó con la presencia del cónsul general de Venezuela en Barcelona, Carlos Azpúrua, así como con las intervenciones del historiador Víctor Ríos y de Irene García Montes, ambos integrantes de la ABC y del movimiento “Bring Them Back”, nacido al fragor de la ola de indignación y movilización internacional contra el ataque de Estados Unidos a Venezuela y el secuestro del Presidente Nicolás Maduro y de su esposa, la diputada Cilia Flores, el pasado 3 de enero.
Irene García Montes, también responsable internacional de Joventut Comunista de Catalunya, inauguró la actividad reflexionando sobre la experiencia de las comunas en Venezuela, presentándolas como un hito de la democracia participativa y protagónica y una expresión concreta de soberanía popular.
Sobre la Consulta Popular Nacional del pasado 8 de marzo, recordó que casi el 80% de quienes lideran los consejos comunales son mujeres, lo que las convierte en protagonistas directas de la organización comunitaria y de la gestión de proyectos locales.
— Pero no hay solo mujeres -subrayó García Montes-: hay jóvenes, personas mayores y sectores de la sociedad históricamente excluidos que ahora votan directamente para decidir qué proyectos locales deben financiarse y ejecutarse en su territorio, como promover el desarrollo social y económico de sus comunidades.
Por su parte, el historiador Víctor Ríos dedicó su intervención a desmontar el relato dominante sobre la actualidad en Venezuela. En sus palabras, “gracias a la potencia de su aparato comunicacional y a la impunidad con la que actúa, el imperialismo ha logrado imponer un relato lleno de estereotipos y mucha ignorancia sobre lo que ocurre en Venezuela”, por lo que consideró imprescindible “desmontar ese falso discurso y confrontarlo con la verdad”.
Por ejemplo, en relación con la reciente reforma de la Ley de Hidrocarburos, señaló que no se trata de un tutelaje, sino de una estrategia pragmática para equilibrar la recuperación económica con la defensa de la soberanía en un contexto de bloqueo.
A este respecto, explicó que la reforma prevé para Venezuela la creación de dos fondos soberanos financiados con las divisas provenientes de la cooperación energética: uno destinado a protección social y a mejorar los ingresos de los trabajadores, y otro para infraestructura y servicios públicos, con el objetivo de gestionar esos recursos de manera eficiente y con transparencia.
Ríos aclaró que, en esta etapa marcada por presiones externas y disputas geopolíticas, negociaciones, acuerdos y contratos, el Gobierno venezolano debe actuar con “guantes de terciopelo” y con plena conciencia de la correlación de fuerzas en juego, intentando defender su soberanía mientras persigue sus tres grandes objetivos: recuperar a Nicolás Maduro y a Cilia Flores, garantizar la paz y asegurar la gobernabilidad y la continuidad del proyecto bolivariano.
— Lo primero es el rescate del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, la diputada Cilia Flores. Y todo lo que está haciendo el gobierno ahora, lo que está teniendo que decir, lo que está aceptando desde el punto de vista del lenguaje y del protocolo, tiene mucho que ver con conseguir ese objetivo - explicó Ríos -. Lo de mantener la paz no es retórica, estamos viendo lo que está haciendo el imperialismo en Irán... Significa hacer todo lo posible para que el pueblo no sufra más de lo que ya sufre por el bloqueo y las más de mil sanciones que se mantienen sobre el país, es evitar bombardeos, muerte y destrucción, y conectar con el anhelo más grande de todo venezolano, sea o no chavista, que es el derecho a la vida.
En esa misma línea, el cónsul Carlos Azpúrua calificó como falsa y peligrosa la narrativa que presenta a Venezuela como un país tutelado.
— Nuestro país atraviesa una coyuntura compleja, marcada por el peso de las sanciones internacionales que deben ser levantadas, y por la presencia de un enemigo que ha demostrado no tener escrúpulos - explicó el diplomático -. Sin embargo, Venezuela mantiene plenamente su institucionalidad y gobernabilidad, como demuestra el reconocimiento del Gobierno venezolano por parte de Estados Unidos. Pese a años de bloqueo, presiones diplomáticas, campañas de deslegitimación y ataques armados, nuestro proyecto político, el proyecto político de Chávez, mantiene capacidad real de gobierno, base social organizada e institucionalidad vigente. Es un actor político imprescindible para la estabilidad del país y para cualquier proceso de negociación o entendimiento regional, lo que consolida su legitimidad tanto en el plano interno como en el escenario internacional.
Azpúrua añadió que el Gobierno Bolivariano trabaja por avanzar hacia un entendimiento nacional amplio que permita defender la soberanía del país más allá de las diferencias ideológicas, priorizando los intereses del pueblo en un contexto internacional especialmente adverso.
Amor con Amor se paga
Uno de los momentos más destacados de la conferencia fue el estreno del reportaje documental “Amor con Amor se paga”, del también cineasta Carlos Azpúrua: una pieza concebida como gesto de gratitud y reconocimiento al trabajo incansable de solidaridad que la Asamblea Bolivariana de Cataluña ha desarrollado a lo largo de los años y, de manera muy especial, tras el criminal ataque del 3 de enero.
— Hace muy poco que llegué a Barcelona y aún tengo fresco en mí el recuerdo de las bombas lanzadas sobre mi país. Fueron más de cien muertos... - explicó el diplomático -. Pero encontrarme ahora con esta calidez y este compromiso chavista me llena de esperanza: ver cómo tantas personas se levantan por mi pueblo, con tanto corazón y entrega, acompañando su lucha en estos tiempos de agresión, es profundamente inspirador. Este cortometraje refleja ese mismo espíritu: la conciencia y la solidaridad que se convierten en resistencia activa, y nos recuerdan que ganaremos, porque ninguna agresión es más fuerte que nuestra unión.
La obra es, en sí misma, un abrazo colectivo, una respuesta de amor frente a la agresión y una afirmación de la solidaridad entre los pueblos; de allí su título, “Amor con Amor se paga”, una de las expresiones más recordadas y queridas de Hugo Chávez y síntesis de su forma de entender la política como acto profundamente humano y colectivo.
— Desde Cataluña seguimos luchando junto al pueblo venezolano, porque Venezuela representa uno de los intentos más claros de construir un proyecto soberano fuera de las órdenes del imperialismo -comentó Irene García Montes-. Como Asamblea Bolivariana, nuestra prioridad es fortalecer la solidaridad internacional con Venezuela, y agradecemos profundamente que ese compromiso sea reconocido y valorado.
La conferencia celebrada en Barcelona reafirma que, frente a la violencia y el saqueo, los pueblos responden con conciencia, organización y amor. Porque, como recuerda el cortometraje presentado, el amor con amor se paga, y la solidaridad no es solo un gesto: es una trinchera.
Consulado de Venezuela en Barcelona