Oficina de Fronteras de Cancillería participa en conversatorio sobre el pueblo wayuu en el CELARG

El evento, organizado por la Embajada de Colombia en Venezuela, abordó la identidad, memoria y resistencia cultural del pueblo wayuu, cuya presencia ancestral se extiende por la Península de la Guajira, compartida entre Colombia y Venezuela

Oficina de Fronteras de Cancillería participa en conversatorio sobre el pueblo wayuu en el CELARG Fotógrafo: Oficina de Fronteras

La Oficina de Fronteras del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores estuvo presente este martes en el conversatorio “Los Wayuu: un pueblo del desierto y el mar”, realizado en la sala Mezzanina del Centro de Estudios Latinoamericanos “Rómulo Gallegos” (CELARG), en Caracas.

El evento, organizado por la Embajada de Colombia en Venezuela, abordó la identidad, memoria y resistencia cultural del pueblo wayuu, cuya presencia ancestral se extiende por la Península de la Guajira, compartida entre Colombia y Venezuela.

El encuentro contó con la participación del embajador de Colombia en Venezuela, Milton Rengifo Hernández; el antropólogo colombiano, Weildler Guerra, y el presidente del Instituto Nacional de Idiomas Indígenas de Venezuela, Jorge Pocaterra, quienes destacaron la importancia de reconocer los vínculos culturales que unen a los pueblos originarios más allá de las fronteras políticas.

“La cultura, los idiomas y las fronteras revisten gran importancia, así como el imaginario de nuestro pueblo wayuu”, expresó.

“Las políticas culturales entre Colombia y Venezuela deben partir de los pueblos originarios y los territorios que comparten, como lo es el pueblo wayuu. Estos territorios fueron uno solo y están unidos por nexos culturales muy perdurables”, señaló Guerra.

Durante la conferencia, se destacó la riqueza cultural del pueblo wayuu, sus orígenes y su capacidad de conservar la autonomía política mediante el comercio de perlas con las colonias europeas, logrando pactos como forma de resistencia frente a la colonización.

El evento reafirmó el compromiso de ambas naciones de impulsar el reconocimiento y la conservación de las culturas indígenas transfronterizas, destacando al pueblo wayuu como símbolo de identidad compartida y de fortaleza histórica para superar adversidades.