Fotógrafo: Embajada de Venezuela en Trinidad y Tobago
La Horqueta, Trinidad y Tobago, 13 de octubre de 2025.- En el marco de la Conferencia de los Pueblos Indígenas, celebrada en Trinidad y Tobago, la República Bolivariana de Venezuela reafirmó su compromiso histórico con la defensa de los derechos de los pueblos originarios y respaldó de manera firme el Programa Caribeño de Justicia Reparadora, impulsado por los países de la región.
Así lo manifestó el embajador venezolano en el país caribeño, Álvaro Sánchez Cordero, quien -durante su intervención- recordó que la lucha por la justicia es indivisible y que la herencia de la trata transatlántica de esclavos no puede separarse del genocidio indígena y del saqueo colonial que marcaron profundamente a Abya Yala, el nombre ancestral de América.
“No podemos hablar de justicia para unos y silencio para otros: todos los pueblos que fueron víctimas del colonialismo tienen derecho a la verdad, a la reparación y a la dignidad”, afirmó el diplomático venezolano.
Venezuela: pionera en reconocer constitucionalmente derechos originarios
En su discurso, el embajador Sánchez destacó el camino recorrido por Venezuela en las últimas dos décadas para cerrar la brecha histórica entre el reconocimiento constitucional y la realidad vivida por más de 50 pueblos indígenas del país, entre ellos los Wayuu, Yanomami, Kariña, Pemón y Warao. “Gracias a la Constitución Bolivariana de 1999, estos pueblos gozan hoy de un reconocimiento sin precedentes en materia de derechos territoriales, soberanía cultural y lingüística, y participación política”, resaltó.
Al profundizar sobre el contexto de Venezuela, el jefe de Misión reiteró que su país fue pionero en reconocer constitucionalmente la pluriculturalidad y el multilingüismo del Estado, elevando las lenguas indígenas a idiomas oficiales y garantizando tres escaños indígenas en la Asamblea Nacional.
Además, en materia de derecho a la tierra ancestral, se enfatizó la obligación del Estado de demarcar y titular los espacios donde las comunidades originarias han hecho vida históricamente, avanzando hacia la restitución de derechos incuestionables.
En esta misma línea, el embajador Sánchez mencionó la creación de la Misión Guaicaipuro en 2003, una política pública integral orientada a saldar la deuda histórica con los pueblos indígenas mediante políticas públicas dirigidas a la ampliación de la cobertura de salud, programas de alfabetización bilingüe y acciones para preservar las culturas ancestrales, como parte de un esfuerzo pionero y referencia para los movimientos de descolonización en la región.
Recordó que el 12 de octubre de 2002, el entonces presidente Hugo Chávez sustituyó el “Día de la Raza” por el “Día de la Resistencia Indígena”, en reconocimiento a la lucha de líderes históricos como el cacique Guaicaipuro y la cacica Apacuana, lo que representó un hito simbólico y político en la resignificación de la memoria histórica nacional.
Asimismo, el país reafirmó su apoyo al Plan de Diez Puntos de la CARICOM, que incluye la exigencia de una disculpa formal de las antiguas potencias coloniales por el genocidio indígena y la esclavitud, así como la creación de un Programa de Desarrollo para los Pueblos Indígenas, financiado por quienes se beneficiaron de la colonización. “La deuda principal no es interna: es una deuda histórica que deben pagar las potencias europeas a los pueblos indígenas y afrodescendientes de todo el continente”, enfatizó la delegación.
El diplomático cerró su intervención citando al Libertador Simón Bolívar: “Si no hay libertad para todos, no la hay para nadie”, reafirmando con ello el compromiso de Venezuela con la justicia, la soberanía de los pueblos y la memoria histórica.
Embajada de Venezuela en Trinidad y Tobago