Embajador Moncada: la ONU debe reconectarse con los pueblos del mundo

Recordó que este organismo multilateral nació como un pacto entre los vencedores de la Segunda Guerra Mundial para evitar un nuevo conflicto

Embajador Moncada: la ONU debe reconectarse con los pueblos del mundo

En el marco del 80 aniversario de la creación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el representante permanente de Venezuela ante ese organismo en Nueva York, embajador Samuel Moncada, alertó sobre lo que considera la grave transgresión sistemática a los principios fundacionales de la Carta de la ONU.

Desde el Grupo de Amigos en Defensa de la Carta, Moncada llamó la atención sobre los actuales conflictos internacionales y el debilitamiento del sistema multilateral, así como la pérdida de legitimidad del Consejo de Seguridad.

Durante su intervención telemática, transmitida en la Cancillería venezolana, el diplomático planteó que el mundo atraviesa una etapa similar a la de los años 30, con un sistema de seguridad colectiva en retroceso y un creciente abandono del derecho internacional por parte de las principales potencias.

“Lo que estamos viendo hoy es un momento de quiebre: hay una descomposición del sistema multilateral, liderada por quienes deberían defenderlo”, expresó.

El Embajador denunció las acciones unilaterales de Estados Unidos y sus aliados, entre ellas la ocupación palestina, las sanciones económicas coercitivas y el retiro de Washington de instancias clave del sistema internacional, como la Unesco, el Consejo de Derechos Humanos o la Agenda 2030. “No solo es una violación de la Carta, es un intento deliberado por desmantelar la arquitectura de paz mundial”, acusó.

Moncada también expuso la contradicción de que algunos países miembros de la ONU, como Israel y Estados Unidos, evadan tratados fundamentales, mientras exigen su cumplimiento a otros. “Es un colonialismo nuclear: Israel posee armas atómicas sin supervisión, mientras a Irán se le niega incluso el uso pacífico de la energía nuclear bajo vigilancia internacional”, afirmó.

En su análisis histórico, recordó que la ONU nació como un pacto entre los vencedores de la Segunda Guerra Mundial para evitar un nuevo conflicto global, y que su columna vertebral, el Consejo de Seguridad, se fundó en la desconfianza mutua y el equilibrio de poder, lo que explica el derecho al veto. Sin embargo, advirtió que ese equilibrio se ha roto y la realidad geopolítica ya no responde a la lógica de 1945.

“El derecho internacional se convirtió en papel mojado para quienes buscan la supremacía global. La ONU, si quiere sobrevivir, debe reconectarse con los pueblos del mundo y no con los intereses de las armas y el dinero”, concluyó.