Venezuela afirma que la tarea inconclusa de la descolonización pone a prueba credibilidad de la ONU

Venezuela reafirmó su apoyo al derecho inalienable del pueblo saharaui a la libre determinación y también la posición de principios en apoyo a la Argentina en su disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur

Venezuela afirma que la tarea inconclusa de la descolonización pone a prueba credibilidad de la ONU Fotógrafo: Misión de Venezuela en la ONU

La República Bolivariana de Venezuela continúa participando en el seminario anual organizado por el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C-24), con el propósito de avanzar en los compromisos asumidos al declarar 2021-2030 como el Cuarto Decenio Internacional para la Eliminación del Colonialismo, y que, en esta ocasión, tiene lugar en la ciudad de Dili, Timor Oriental.

En nombre del país suramericano, el embajador Joaquín Pérez Ayestarán, Representante Permanente Alterno ante las Naciones Unidas, intervino a lo largo de las sesiones del seminario, en las que subrayó el histórico apoyo político y la firme solidaridad de Venezuela para con los pueblos bajo ocupación y dominio colonial, así como su llamamiento a la adopción de medidas urgentes y prácticas para avanzar en la tarea incompleta de la descolonización y la necesidad de un compromiso renovado de la comunidad internacional con esas justas causas.

Solidaridad con el Sáhara Occidental y las Islas Malvinas

Venezuela reafirmó enérgicamente su apoyo al derecho inalienable del pueblo saharaui a la libre determinación. El diplomático venezolano denunció los continuos retrasos en la aplicación del mandato encomendado a la MINURSO; criticó la explotación de los recursos naturales en el territorio ocupado de la República Árabe Saharaui Democrática y rechazó los intentos por presentar este asunto como uno distinto a una cuestión claramente de descolonización.

En ese orden, instó a reactivar el proceso político, con el fin de alcanzar una solución pacífica, justa, duradera y mutuamente aceptable, que responda a las legítimas aspiraciones nacionales del heroico pueblo saharaui.

El embajador Pérez Ayestarán reiteró también la posición de principios de Venezuela en apoyo a la Argentina en su disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, e instó al Reino Unido a reanudar las negociaciones directas con miras a permitir la restitución de los derechos legítimos de soberanía de la Argentina sobre esos territorios y los espacios marítimos circundantes, que fueron arrebatados por la vía de la fuerza hace casi dos siglos.

Llamado a un mayor compromiso de las Naciones Unidas

Al abordar la cuestión del papel del Sistema de las Naciones Unidas, la Representación de Venezuela instó a la ONU a seguir siendo una fuerza central, activa y coordinada en apoyo a los Territorios No Autónomos. Destacó la importancia de brindar asistencia adecuada, especialmente en materia de creación de capacidades, de continuar las campañas de información pública y de adelantar esfuerzos a favor de la salvaguardia de los recursos naturales de dichos territorios.

Citando la resolución 79/115 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, promovida por Venezuela, Pérez Ayestarán llamó a redoblar los esfuerzos para crear conciencia sobre las causas profundas y los efectos a largo plazo del colonialismo, incluyendo sus nuevas formas.

De las palabras a la acción: propuestas concretas

Destacando la falta de avances tangibles desde la restitución de la independencia de Timor Oriental, hace más de dos décadas, Venezuela hizo un claro llamamiento para romper con la inercia de los últimos años. Citando al Presidente José Ramos-Horta, el Representante Permanente Alterno ante la ONU advirtió contra la complacencia: “A veces, lo bueno es superado por lo malo”. Añadió, en ese contexto, que la comunidad internacional no debe permitir que la historia la juzgue por no haber actuado cuando más era necesario, sobre todo en cuestiones relacionadas con la agenda inconclusa de la descolonización, prolongada en el tiempo ya por demasiados años.

Con ese fin, Venezuela presentó tres propuestas con visión de futuro:

1-         Desplegar misiones de investigación de hechos: además de las misiones visitadoras tradicionales, Venezuela llamó a considerar el despliegue de misiones de investigación de hechos a los Territorios No Autónomos para recabar información crítica y documentada, en particular durante coyunturas concretas o crisis como la registrada hace un año en Nueva Caledonia. Señaló que ese tipo de misiones de investigación de hechos cuentan con un amplio apoyo de las Potencias Administradoras en otros contextos, lo que debería facilitar su visto bueno para su eventual despliegue.

2-         Establecer un fondo de apoyo a la descolonización: Venezuela propuso estudiar la posibilidad de establecer un fondo voluntario de las Naciones Unidas para apoyar proyectos de desarrollo, impulsados a nivel local, en los Territorios No Autónomos, con propuestas presentadas por las poblaciones nativas, y cuyo objetivo ulterior sería el de reducir la dependencia de estos pueblos de las Potencias Administradoras.

3-         Revitalizar el C-24: proponiendo, tanto romper el status quo actual como actualizar los métodos de trabajo y los enfoques del Comité, Venezuela hizo hincapié en la necesidad de un C-24 más receptivo y dinámico, que proponga iniciativas innovadoras, y que se correspondan plenamente con las expectativas de dignidad, desarrollo y libertad de los pueblos sometidos a la ocupación, la subyugación y la dominación colonial.

Reafirmar la responsabilidad colectiva

Venezuela concluyó reafirmando su inquebrantable solidaridad con todos y cada una de los pueblos que aún hoy, en pleno siglo XXI, continúan sometidos al colonialismo, y se comprometió a seguir siendo una voz activa dentro del C-24 y más allá para avanzar tan justas causas, las cuales históricamente ha asumido como propias.

El embajador venezolano hizo hincapié en que la descolonización no es solo una responsabilidad histórica, sino un imperativo moral que requiere urgencia, voluntad política y solidaridad mundial. “Mientras haya pueblos sometidos a la dominación colonial, la labor de las Naciones Unidas estará incompleta”, declaró. “Es hora de pasar de las declaraciones a los hechos; de las resoluciones a resultados concretos y tangibles; de las promesas a avances significativos”, concluyó.

Misión de Venezuela en la ONU