Fotógrafo: Embajada de Venezuela en la Santa Sede
Este domingo 18 de mayo, la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela acreditada ante la Santa Sede, acompañada de una delegación oficial del Gobierno nacional, presidida por la alcaldesa de Caracas Carmen Teresa Meléndez, junto al embajador acreditado ante Suiza, Roy Antonio Chaderton, participaron en la misa de inauguración del Pontificado del Papa León XIV, celebrada en la Plaza de San Pedro de la Ciudad del Vaticano.
El Papa León XIV presidió la Santa Misa frente a más de 200.000 fieles, 150 delegaciones oficiales de todo el mundo, autoridades diplomáticas, civiles y religiosas.
Antes de la ceremonia, el Pontífice pasó en papamóvil, por primera vez, entre los miles de presentes, a quienes saludó visiblemente emocionado.
La solemne ceremonia comenzó dentro de la Basílica de San Pedro, con una oración ante la tumba del Apóstol San Pedro, junto con los Patriarcas de las Iglesias Orientales. Desde allí, el Evangeliario, el Palio y el Anillo del Pescador fueron llevados en procesión hasta el altar en el atrio de la Plaza de San Pedro, mientras el coro entonaba la letanía de todos los santos.
Tras la proclamación del Evangelio, tres cardenales de las tres órdenes (diáconos, presbíteros y obispos) se acercaron a León XIV para la entrega de las insignias episcopales petrinas: el cardenal Mario Zenari le impuso el Palio y el cardenal Luis Antonio Tagle le entregó el Anillo del Pescador.
La ceremonia continuó con el rito simbólico de la obediencia, rendido al Papa por doce representantes de todas las categorías del Pueblo de Dios, entre ellos, el cardenal brasileño Jaime Spengler.
A continuación, el Sumo Pontífice pronunció su homilía, mediante la cual afirmó que ha venido como un hermano que quiere hacerse siervo de su fe y de su alegría, caminando con nosotros por el camino del amor de Dios.
Alegó que nos quiere a todos unidos en una única familia; asimismo, adujo que quisiera que nuestro primer gran deseo fuera una Iglesia unida, signo de comunión, que se convierta en fermento para un mundo reconciliado. "Hoy en día vemos aún demasiada discordia, heridas causadas por el odio, la violencia, los prejuicios, el miedo a lo diferente; por un paradigma económico que explota los recursos de la tierra y margina a los más pobres", razón por la cual, el Santo Padre aseguró que "debemos ser una pequeña levadura de unidad, de comunión y de fraternidad".
Al concluir la misa de inicio del ministerio petrino, León XIV pidió paz y solidaridad para las zonas en conflicto, desde Oriente hasta Europa.
El Papa recordó ante todo el drama de Gaza, donde afirmó que los niños, las familias, los ancianos sobrevivientes están reducidos al hambre; posteriormente, mencionó a Myanmar, donde aseguró que nuevas hostilidades han segado vidas jóvenes e inocentes.
Finalmente, invocó la paz para Ucrania, donde espera que por fin hayan negociaciones para una paz justa y duradera.
Posterior a la celebración eucarística, el Santo Padre saludó en privado a los jefes de las delegaciones oficiales. En este sentido, la alcaldesa Carmen Meléndez saludó al Sumo Pontífice y recibió su bendición.
Embajada de Venezuela ante la Santa Sede