Parranda de San Pedro, tradición de tres siglos

Parranda de San Pedro, tradición de tres siglos valorada como Patrimonio de la Humanidad

Acompañados de cuatro, maracas y vestidos con levita y pumpá, cada 29 de junio los ciudadanos de Guatire y Guarenas, en el estado Miranda, celebran la Parranda de San Pedro, una festividad cultural que nació de un milagro en la época colonial y que tiene más de 300 años de antigüedad.

El 5 de diciembre del año 2013 fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), debido a su trascendencia histórica y arraigo popular.

“Esas reuniones sirven para celebrar el espíritu comunitario, la energía y la satisfacción de los parranderos, así como la vitalidad de una tradición que simboliza y reafirma el espíritu de lucha contra la injusticia y las desigualdades”, reseña la Unesco en su página oficial.

Historia

Según la tradición oral, una esclava de nombre María Ignacia, que vivía en algún lugar de Guatire o de Guarenas, vio que su hija Rosa Ignacia no se sanaba de una fiebre muy alta, aparentemente sin cura, por ello elevó sus oraciones al Apóstol San Pedro para que intercediera por la vida de su pequeña hija. Si San Pedro lograba hacerle el milagro ella le prometía salir a bailar y cantarle en su día.

Desde entonces, se escenifica esta leyenda. En la actualidad, los parranderos se llenan la cara de betún y salen a las calles con trajes multicolores y trenzas largas bajo sombreros de paja, otros entonan cantos o bailan en las aceras.

De esta manera, centenares de adultos y niños participan en una procesión considerada una de las más importantes del territorio mirandino.

En la festividad, el parrandero que representa a la esclava María Ignacia viste larga falda floreada, sombrero con trenzas postizas y carga en los brazos una muñeca de trapo que representa a Rosa Ignacia, la hija enferma que narra la tradición.