Discurso del presidente Nicolás Maduro en XVIII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Mnoal en Azerbaiyán

Buenos días a los jefes de Estado, jefes de Gobierno, jefes de delegación. Excelentísimo amigo, señor presidente Ilham Aliyev.

Antes de avanzar en el orden del día, propongo que tengamos un minuto de silencio para rendir tributo a la memoria de aquellos líderes de nuestro Movimiento de Países No Alineados que han fallecido desde la pasada cumbre del año 2016, en la Isla de Margarita, hasta nuestros días.

Nos referimos a sus excelencias: Mohamed Béji Caid Essebsi, presidente de la República de Túnez, su excelencia Robert Mugabe, expresidente de la República de Zimbabwe; su excelencia señor Bacharuddin Jusuf Habibie, expresidente de la República de Indonesia; su excelencia la señora Sushma Swaraj, exministra de Relaciones Exteriores de la India. En nombre de ellos vamos a iniciar un minuto de silencio.

Ahora, en nombre de los Estados miembros de nuestro movimiento, así como de los invitados especiales, y en el mío propio, expresamos nuestro profundo agradecimiento al pueblo y al gobierno de la República de Azerbaiyán por su hospitalidad y generosidad a lo largo de toda nuestra estadía.

Es un honor participar en nombre de nuestros pueblos en esta XVIII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Movimiento de Países No Alineados, que nos ha traído hasta esta hermosa ciudad de Bakú, en la República de Azerbaiyán, país con el cual nos unen profundos lazos de amistad y a cuyo pueblo y gobierno reiteramos nuestro profundo agradecimiento por su amable hospitalidad y generosidad para con todas nuestras delegaciones desde nuestra llegada a esta tierra generosa.

Hace tres años, luego de la celebración de la exitosa cumbre de la isla de Margarita, en Venezuela, nuestro país asumió la presidencia del Movimiento de Países No Alineados para los años 2016-2019, un período difícil, turbulento, signado por la incertidumbre y la presencia de tremendos desafíos, representados por las políticas imperiales aplicadas por algunas potencias que pretenden, bajo la óptica del unilateralismo, vulnerar la soberanía y la independencia política de los Estados, en perjuicio de la paz, los derechos humanos y el desarrollo de nuestros pueblos.

En nuestro país, Venezuela, un ejemplo de cuán agresiva y lesiva pueden ser al derecho internacional la intervención de países hegemónicos de promover por la vía de medidas coercitivas unilaterales, de bloqueos económicos y comerciales, y de amenazas de intervención armada un cambio de régimen por la vía de la fuerza y el doblegamiento. Pero es también nuestro pueblo, el pueblo de Venezuela, un país pequeño y pacífico, de cuyos confines partieron hace 200 años un puñado de hombres y mujeres, encabezados por el gran Libertador Simón Bolívar, para sellar la libertad y la independencia de todo el continente americano. Es nuestro país ejemplo vivo de resistencia y fe inquebrantable en nuestro futuro de paz.

Con humildad decimos que hemos confrontado al más brutal imperio que haya conocido la historia de la humanidad, con nuestro inquebrantable ejercicio de soberanía y nuestra disposición irreductible de ser libres e independientes para siempre.

De allí la inmensa importancia que nuestro país otorga a este movimiento, a los Principios de Bandung, verdaderos cimientos históricos y geopolíticos de un esfuerzo integrador y de colaboración entre pueblos del mundo, y a la rehabilitación de quien conforma hoy por hoy el más poderoso esfuerzo multilateral del planeta, después de la Organización de Naciones Unidas, nuestro Movimiento de Países No Alineados, del que hemos ostentado hasta hoy día con profundo orgullo la presidencia pro témpore.

En la histórica cumbre del Movimiento de Países No Alineados, celebrada hace tres años en Margarita, en septiembre de 2016, nos trazamos tres metas muy concretas de las que venimos hoy a rendir cuenta en esta cita en la bella y amable ciudad de Bakú.

Una meta, afianzar la cohesión de los países miembros, sobre la base de la premisa de unidad en la diversidad; dos, fortalecer la solidaridad entre los Estados miembros, en el mejor espíritu de no alineamiento; y tres, avanzar en el proceso de revitalización del Movimiento de Países No Alineados, a fin de reafirmar su plena vigencia en la actual y turbulenta coyuntura internacional.

Hoy podemos decir ante ustedes con gran satisfacción que hemos cumplido, haremos entrega a la República de Azerbaiyán, de un Movimiento de Países No Alineados robustecido, que a pesar de la diversidad, ha sabido mostrarse solidario y ha logrado asumir posiciones comunes, reafirmando así su plena relevancia para infortunio de quienes pretenden minimizar sus profundos alcances. La clave de todo está, queridos hermanos y hermanas, en el respeto mutuo y en apostar siempre al consenso solidario, pues éste nos permite fortalecer la solidaridad y la unidad entre toda nuestra membresía; facilita la implementación de nuestras decisiones y consolida la credibilidad de nuestro movimiento.

Es por eso lo que nos ha permitido participar, hoy podemos decirlo, en más de 200 reuniones de intenso trabajo multilateral a distintos niveles, para formular la posición del movimiento en temas que van, entre otros, desde el desarme nuclear, las medidas coercitivas y unilaterales, los derechos humanos, el desarrollo sostenible, la cultura de paz, las cuestiones de Palestina y Puerto Rico, las operaciones  de mantenimiento de la paz, hasta el Día Internacional para el Multilateralismo y la diplomacia para la paz, establecido por la Asamblea General de Naciones Unidas hace casi un año por iniciativa de nuestro movimiento.

Y refiriéndonos a la solidaridad, uno de los principios rectores de nuestro movimiento y expresión de respeto, amistad y paz entre los Estados, nos valemos de esta oportunidad para expresar nuestra inquebrantable solidaridad para con el heroico pueblo palestino y puertorriqueño, así como nuestras hermanas y hermanos de la República Democrática de Corea, de Cuba, de Irán, de Nicaragua, de Siria, de Zimbabue, quienes hoy, al igual que Venezuela, enfrentan los efectos de la ilegal promulgación e implementación de medidas coercitivas y unilaterales.

Vaya igualmente toda nuestra solidaridad para el pueblo de Bolivia y muy especialmente para el hermano presidente Evo Morales Ayma, quien a pesar de haber resultado reelecto con una amplia mayoría constitucional, hace unos pocos días, para un nuevo período de gobierno, hoy enfrenta una campaña de desestabilización, hoy enfrenta un golpe de Estado apoyado desde el exterior, para desconocer la voluntad soberana del pueblo boliviano; el mismo guion político que intentaron aplicar contra Venezuela en enero de este año, y que nuestro pueblo derrotó en paz y con una firmeza y paciencia infinita, es lo que hoy promueven contra Bolivia y el presidente Evo Morales; un golpe de Estado y el desconocimiento de la voluntad popular expresada en elecciones libres y legítimas, una manera de hacer efectiva la fuerza de nuestro movimiento; así lo creemos firmemente, es reconocer la legitimidad del triunfo de Evo Morales Ayma en Bolivia, contra las fuerzas colonialistas que intentan desconocer a la gran mayoría del pueblo que se expresó en las urnas electorales, dándole una victoria ejemplar desde el punto de vista de la Constitución, el pasado domingo 20 de octubre.

Lo hemos dicho otras veces y aquí lo repetimos, los nuevos modos de guerra internacional se refieren a las agresiones ahora en lo económico, tan o más dañinas que los efectos terribles contra la población, principalmente contra los sectores más vulnerables, nuestras mujeres, nuestros niños y niñas, nuestros ancianos.

Las guerras económicas promovidas por las potencias imperiales contra nuestros pueblos en todas sus variantes, por un lado, la imposición de medidas económicas neoliberales, brutales, instrumentadas por gobiernos satélites de Washington y los designios del Fondo Monetario Internacional, recortes de sueldos, pensiones, subidas brutales de tarifas de servicios públicos, cercenamiento de derecho a la educación, a la salud.

Se trata de paquetes que impulsan una violación masiva de la soberanía de nuestros pueblos y de los derechos humanos. Es por ello que denunciamos la imposición de políticas económicas, financieras y comerciales, como actos de agresión con un efecto tan devastador como las acciones militares. Y es que, hoy por hoy, las agresiones financieras y económicas de algunas potencias son tan letales como sus ejércitos.

Por otro lado, queridos hermanos y hermanas, cuando países como Venezuela y tantos otros que comparten esta tribuna, multipolar, multicéntrica del nuevo mundo que es el Movimiento de Países No Alineados, prefieren atender las necesidades de sus pueblos, de los designios de las potencias hegemónicas. Cuando gobiernos del pueblo, fieles y leales a sus pueblos, deciden poner, para usar un verbo de un poeta chileno, llamado Vicente Huidobro, “cuando los gobiernos deciden poner el acento en el hombre; entonces, las fuerzas de dominación mundial, los imperios decadentes imponen bloqueos atroces, violaciones al derecho internacional y agresiones contra nuestros pueblos”.

Venezuela está resistiendo, Venezuela seguirá resistiendo, pero además Venezuela está venciendo. Sí, queridos hermanos y hermanas, estamos venciendo la guerra económica, multiforme y el porvenir nos depara crecimiento, recuperación y prosperidad.

Queremos expresar desde nuestro corazón de hombres libres, el sincero agradecimiento a todas nuestras hermanas y hermanos del Movimiento de Países No Alineados por su confianza, por su valioso apoyo y su permanente solidaridad con Venezuela, en el ejercicio de la presidencia, así como por el espíritu constructivo que han manifestado a lo largo de estos tres últimos años que hemos tenido el honor de presidir nuestro Movimiento de Países No Alineados.

Queridos hermanos y hermanas, vivimos un mundo que enfrenta múltiples y complejas amenazas y retos para la paz y la seguridad mundial, los cuales deben ser abordados de manera conjunta y coordinados como miembros responsables de la comunidad internacional, a través del multilateralismo y en el marco del derecho internacional, de la Carta de Naciones Unidas. No podemos ser indiferentes ante la agudización de conflictos armados, la falta de soluciones a conflictos de larga data y el mantenimiento de situaciones coloniales y de ocupación extranjera en el mundo.

De allí que sea el multilateralismo, junto con el derecho internacional y la diplomacia de paz, el único escudo que tenemos nosotros, los países del sur, para protegernos de cualquier acto de agresión. Vivimos un momento histórico en el que el multilateralismo y el sistema multilateral, en su conjunto, enfrentan una compleja crisis. Nos enfrentamos a un fenómeno sistémico que afecta  un importante número de países, particularmente del mundo en desarrollo, incluso la misma manera en que se conducen las relaciones internacionales hoy día y que se manifiesta en múltiples formas, intervenciones militares, imposición de políticas de cambio de régimen, golpes de Estado, campañas mediáticas de manipulación, desinformación y operaciones encubiertas destinadas todas a desestabilizar política, económica y financieramente a miembros de este Movimiento de Países No Alineados. Sus motivaciones, van desde los intereses de dominación geopolítica, hasta la expoliación de recursos naturales y la imposición de modelos políticos, económicos, sociales y culturales, en contravención de los más elementales principios de las relaciones internacionales.

Y, es que nos preguntamos ¿cómo no ser objetivo de agresiones por parte de los grandes centros de poder? Nuestro movimiento, la voz de los países del sur, está conformado por casi 2/3 de las Naciones Unidas, agrupando al 55 por ciento de la población de este planeta, en un territorio que además de representar 1/3 de extensión territorial del mundo, alberga el 80 por ciento y el 60 por ciento, respectivamente, de las reservas mundiales de petróleo y de gas.

Ese es nuestro movimiento en su poder poblacional, en su poder geopolítico, en su poder geoeconómico y en su poder energético para el mundo, sin mencionar otros importantes recursos naturales y la rica diversidad biológica que contienen nuestros países. La composición multiregional de nuestro movimiento, además hace de nuestro movimiento un relevante actor en los asuntos de la política mundial, tengamos conciencia de ello.

De allí que nuestro Movimiento de Países No Alineados, con su gran tradición y espíritu de lucha, continúa siendo imprescindible para lograr la democratización del planeta, para que desaparezcan, de una vez y para siempre, quienes se arrogan la posición de gendarmes del mundo, y se dé paso a la creación y consolidación de un nuevo mundo multipolar, diverso y pluricultural; pero sobre todo un nuevo mundo libre de cualquier pretensión hegemónica.

Y es que desde su establecimiento, el Movimiento de Países No Alineados, ha servido de contrapeso frente a los intereses colonialistas e imperiales del mundo. Fue en sus principios y postulado, la propuesta integradora de decenas de naciones que se sacudían, entre los años 50, 60 y 70, de las cadenas del oprobio y la opresión pasada durante siglos. Somos herederos del legado histórico de Abdel Nasser, de Nkrumah, Nehru, Sukarno, Fidel Castro Ruz y Josip Tito, personajes todos de talla universal y pioneros en la emancipación de los pueblos y en los esfuerzos de las grandes causas de la humanidad.

Estimados hermanos y hermanas, hoy nos preguntamos ¿cómo garantizar respuestas concertadas ante flagrantes violaciones de la Carta de Naciones Unidas y de las normas del derecho internacional? Que incluyen, entre otros, crímenes de agresión a partir de guerras jurídicas y económicas, así como la ilegal promulgación e implementación de medidas coercitivas, unilaterales, aplicadas como instrumento de presión política y chantaje contra nuestros pueblos, a manera de castigo colectivo y afectando el bienestar a más de 1/3 de la población, incluido 30 millones de venezolanos, como lo afirma el propio relator especial de la Organización de Naciones Unidas en esta materia.

Nos preguntamos ¿cómo garantizar respuestas efectivas, concertadas y concretas ante el fenómeno del cambio climático? El cual representa una amenaza directa contra la supervivencia de la humanidad, especialmente para los pequeños Estados insulares en desarrollo, entre los que se incluyen nuestros hermanos del Caribe y del Pacífico, o ante el flagelo del terrorismo internacional, o ante creciente incremento mundial en el gasto militar, pero no en el financiamiento del desarrollo; y nos seguimos preguntando ¿cómo garantizar respuestas eficientes, concretas y consensuadas ante la proliferación del racismo, de la discriminación, de la xenofobia, de la intolerancia, o ante la politización y el doble rasero en el abordaje de los derechos humanos? Vulnerando los principios de objetividad, imparcialidad, no selectividad y transparencia.

Aquí, en este último punto me detengo, para agradecer de manera especial, desde nuestro corazón, de toda Venezuela, a los miembros de nuestro movimiento por el voto de confianza y el valioso apoyo que extendieron hace una semana a la candidatura de Venezuela al Consejo de Derechos Humanos. Muchas gracias a todos por esta gran victoria de la verdad de Venezuela frente a tanta infamia y tanta mentira. Fue un triunfo histórico, en medio de graves agresiones y chantajes imperiales contra los gobiernos del mundo. Pueden ustedes estar seguros de que asumimos con total responsabilidad y compromiso esta responsabilidad que ustedes nos han dado en la Asamblea General de Naciones Unidas.

Ustedes han depositado en nosotros, desde cada tribuna y desde nuestro organismo madre, una responsabilidad para defender a los pueblos del sur y así lo haremos nuevamente en el Consejo de Derechos Humanos.

Queridos hermanos, queridas hermanas del mundo, desde Venezuela decimos que la respuesta a todas nuestras preguntas, que las respuestas a todas las incertidumbres están en la observancia y el respeto pleno a la Carta de Naciones Unidas y a los Principios de Bandung, ahí está el norte, la guía que puede seguir solidificando la unión de nuestros pueblos en la batalla por un nuevo mundo en lo que resta de este siglo XXI que apenas empieza. Allí está la respuesta a todas las preguntas que a veces nos llenan de incertidumbre, a veces llenan de nubarrones las perspectivas del horizonte, del futuro de la humanidad.

Así creemos que está la respuesta en el derecho internacional, en el llamado multilateralismo, nuestra lucha, sin lugar a dudas, es la lucha de millones, nuestra rebeldía frente a los poderosos del mundo, frente a las viejas potencias coloniales y a los imperios hegemones, nuestra lucha, nuestra rebeldía es la rebeldía y la lucha de los pueblos de esta humanidad, que se niega a someterse a los designios de un hegemón.

Queridos hermanos y hermanas, hace ya poco, más de cuatro años, que en el sistema de Naciones Unidas, promovimos y logramos aprobar la agenda 2030 para el desarrollo sostenible, en la cual nos comprometimos a alcanzar un modelo de desarrollo distinto, que fuese verdaderamente humano, que fuese verdaderamente inclusivo, con una perspectiva transformadora y de cambios real, y en el que nadie se quedase atrás. Un modelo de desarrollo contenido en la agenda 2030 que haga frente a la pobreza en todas sus formas y dimensiones, considerando que la erradicación de la pobreza sigue siendo un objetivo pendiente de la agenda del milenio.

En este orden, hoy reiteramos nuestro compromiso con el derecho al desarrollo de nuestros pueblos, quienes tienen derecho a participar, contribuir y disfrutar del desarrollo económico, social, cultural y político. Sin embargo, aún es necesario emprender cambios profundos en la estructura económica internacional para lograr la distribución justa, la inversión justa, necesaria y equitativa de la riqueza que todos producimos para el mundo.

Se trata de encontrar, a través del debate de nuestras naciones, encontrar alternativas que pongan fin al sufrimiento económico de las grandes mayorías, a la desigualdad y a la violación masiva de los derechos humanos de pueblos enteros.

Hoy en día vemos con gran preocupación las consecuencias destructivas, queridos hermanos y hermanas; hoy vemos las consecuencias destructivas que ha generado el esquema económico, el modelo económico y las fórmulas de políticas impuestas por el Fondo Monetario Internacional a nuestros pueblos del Sur, en cada una de nuestras regiones y más allá; son políticas no solo impuestas desde los grandes centros de poder, sino que provocan el colapso estructural económico, institucional, social de los países y la irrupción de sociedades enteras en contra de la injusticia, a partir de esquemas económicos que le quitan a los países la independencia política, económica y la soberanía y la autodeterminación.

Por eso, desde esta tribuna, hacemos un llamado a enfrentar el fondo del asunto, que tiene que ver con el modelo económico que desde el capitalismo del norte quieren imponer a través del Fondo Monetario Internacional, ocasionando grandes sufrimientos, grandes desgarramientos a la vida social, moral y económica de los pueblos del Sur.

Nuestro Movimiento de Países No Alineados tiene que levantar en los años que están por venir una alternativa al modelo inhumano, excluyente, que genera miseria y sufrimiento a nuestros pueblos, que pretende imponer el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial contra nuestros países.

Queridos compatriotas del mundo, queridos hermanos y hermanas, para finalizar reafirmamos la importancia de redoblar esfuerzos a favor de la consolidación de una cultura de paz, a partir de la promoción del entendimiento político y del diálogo entre los Estados, sobre la base del respeto mutuo y apegados a los propósitos y principios de la Carta de Naciones Unidas, así como a las normas del derecho internacional.

Renovamos el firme compromiso de la República Bolivariana de Venezuela con los Principios de Bandung y con los propósitos de nuestro movimiento, apegados todos a los postulados de nuestra Diplomacia Bolivariana de Paz, convencidos de que bajo el liderazgo de la República de Azerbaiyán, a quien deseamos el mejor de los éxitos y reiteramos nuestro pleno respaldo, este gran Movimiento de Países No Alineados mantendrá su vigencia, relevancia y desempeñará el papel central que le corresponde en la actual coyuntura internacional en estos años donde amanece un nuevo tiempo histórico en el siglo XXI, en donde la humanidad sin lugar a dudas construirá su futuro y un mejor destino.

Queridos hermanos y hermanas, en la XIV Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, reunida en La Habana-Cuba, en septiembre del año 2006, nuestro eterno comandante revolucionario Hugo Chávez expuso ante un auditorio, similar a este que hoy nos reúne, lo siguiente; cito al comandante Chávez, dijo: “Somos el Sur, nosotros existimos y queremos existir en igualdad con el Norte, no subordinados al Norte. Merecemos respeto y tenemos dignidad, solo con el Sur igualado al Norte este mundo será posible, sino este mundo es imposible”. Cuánta verdad, cuánta claridad en esta frase, cuánta luz nos ilumina este pensamiento en esta mañana en esta cumbre número XVIII.

Y en un hilo conductor de una historia, que es historia de nuestros pueblos en su lucha por la independencia y soberanía, nuestro gran Libertador Simón Bolívar exclamó, hace 200 años, lo siguiente: “La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino. ¡Unámonos y seremos invencibles!”. Cuánta fuerza de verdad en este pensamiento, cuánta vida presente y futura en este pensamiento de nuestro Libertador Simón Bolívar, unámonos cada vez más y seremos invencibles para lo que resta de este siglo XXI.

Con profundo orgullo y convicción en que este movimiento conforma el clamor de la redención y las luchas de nuestros pueblos por el futuro y la prosperidad, sin ataduras a cadenas oprobiosas, dejamos en buenas manos de nuestro hermano presidente, Ilham Aliyev, presidente de Azerbaiyán, la responsabilidad de la presidencia del Movimiento de Países No Alineados para el período 2019-2022.

Hermanas y hermanos, sigamos manteniendo unidos, con su coherencia y su voz potente, este movimiento histórico de los pueblos y las naciones; sigamos siendo luz y esperanza para la humanidad.

Muchas gracias y muchas felicidades y suerte para el presidente Aliyev en su período de presidencia 2019-2022.

Muchas gracias.

Centro de Convenciones de Bakú, República de Azerbaiyán

Viernes, 25 de octubre de 2019

 

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Temas: XVIII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados-Mnoal.

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