Intervención del canciller Jorge Arreaza durante la Reunión Ministerial del Mnoal en Nueva York

Intervención del canciller Jorge Arreaza durante la Reunión Ministerial del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) 

Nueva York, 26 de Septiembre de 2019

Excelentísimo Señor Tijjani Muhammad-Bande, Presidente del 74° Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas,

Distinguidos ministros, ministras, delegados, subsecretario, jefes de delegación

En nombre del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y de nuestro Pueblo y Gobierno Bolivariano, me es grato transmitirles un afectuoso saludo a todas y a todos los hermanos y hermanas de nuestro querido Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) que nos acompañan hoy en esta importante reunión.

Hace casi tres cuartos de siglo se suscribió el primer acuerdo jurídico internacional, de naturaleza multilateral, que prohíbe de manera expresa y definitiva la guerra como un instrumento de la política exterior. Se trata, pues, de la Carta de las Naciones Unidas, cuyos preceptos se constituyen hoy en pilares fundamentales del derecho internacional, a través de los cuales se rigen desde hace casi 75 años las relaciones entre Estados independientes, Estados soberanos. Esta Carta es jurídicamente vinculante para todos sus signatarios y sus disposiciones nos comprometen en este momento a respetar plena y efectivamente sus principios; recoge en sus propósitos también la igualdad soberana de los Estados y la abstención del uso o la amenaza del uso de la fuerza contra la independencia política de los Estados.

No obstante, hoy vemos con preocupación cómo se pretenden socavar los postulados que dieron vida a nuestra Organización de Naciones Unidas, e incluso a nuestro Movimiento tras la adopción de los diez Principios de Bandung, especialmente por los detractores hoy del multilateralismo. De allí la importancia del tema que acordamos para nuestro debate general: defensa de los principios de soberanía e independencia política para mantener la paz y la seguridad internacionales y fomentar relaciones de amistad y cooperación entre los Estados.

Excelencias,

La evolución de la realidad internacional en los últimos años ha cambiado la naturaleza de los conflictos. Y es que en la actualidad ya no hace falta de bayonetas o de un enfrentamiento militar directo entre naciones, pues existen otras novedosas formas de hacer la guerra a países soberanos. Cualquier cosa se convierte en un arma para el agresor. Es la explotación de la economía, de las finanzas, de la tecnología, de los asuntos internos propios y soberanos de cada nación. Todas estas nuevas tácticas de guerra tienen un efecto pernicioso sobre la estabilidad de nuestros países, teniendo siempre en consideración que todas, sin excepción, trasgreden la soberanía de nuestros Estados, violan flagrantemente la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional, y en ocasiones incluso se constituyen en amenazas contra la propia independencia política de nuestros Estados.

Sobre este asunto, Venezuela habla con plena propiedad. No sólo por el hecho de que continuamente el gobierno de los Estados Unidos nos amenaza con el uso de la fuerza, reiterando que “todas las opciones están sobre la mesa”, sino que ahora se pretende incluso activar un tratado militar regional, del que Venezuela no es parte y que data de la época de la Guerra Fría, con el que se busca, entre otros, suplantar el papel del Consejo de Seguridad en materia del mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, con el objetivo de propiciar una intervención militar extranjera en nuestro país y así lograr por la vía armada lo que no han podido lograr por ninguna otra vía: el cambio de gobierno por la fuerza.

Aunado a ello, hoy nuestro pueblo, y desde hace al menos cuatro años, es víctima de un criminal e ilegal bloqueo económico, comercial y financiero que ha costado no sólo miles de millones de dólares a nuestro país, sin contar la confiscación de bienes y otros activos de la República en el exterior, sino que también son vidas humanas las que se pierden debido a la imposibilidad de lograr la importación oportuna y regular de alimentos, medicinas, insumos, repuestos. Se trata de un castigo colectivo impuesto por el gobierno de Estados Unidos contra más de 30 millones de venezolanas y venezolanos, con el objetivo de quebrantar su voluntad soberana y su derecho inalienable a la libre autodeterminación.

Al respecto, en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y del Presidente Nicolás Maduro, no podemos dejar de agradecer las muestras de solidaridad recibidas por nuestro país frente a la agresión imperial de Estados Unidos, incluyendo sus ilegales medidas coercitivas unilaterales, que fueron incluso expandidas el día de ayer. Seguros estamos de que ante tales agresiones, los principios y acciones del Movimiento se verán fortalecidos y potenciados, en defensa del derecho que asiste a nuestros pueblos para definir libremente su modelo político, económico, social y cultural.

Estimadas hermanas y hermanos,

Naciones Unidas representa la rica diversidad de sistemas políticos, económicos, sociales y culturales de nuestra humanidad, los cuales deben ser respetados y aceptados por los miembros responsables de la comunidad internacional. Nuestra Organización no es un club de amigos, por lo que no podemos permitir que pretendan imponer modelos o sistemas particulares sobre cualquier Estado. Es por ello que la tolerancia se convierte en un valor central de las relaciones internacionales, tal como queda recogido en el Preámbulo de la Carta fundacional de nuestra Organización.

La Declaración Política unánimemente aprobada hace tan sólo unos minutos, reconoce los principios de soberanía e independencia política que son practicados dentro de Naciones Unidas a través del ejercicio pleno de los derechos y privilegios de los Estados Miembros de nuestra Organización, los cuales estamos todos llamados a defender con firmeza y determinación, habida cuenta de la importancia de este momento histórico.

En este orden, tal como hemos venido alertando a nuestras hermanas y hermanos del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) a lo largo de este año 2019, un grupo minoritario de gobiernos, liderados por el gobierno de los Estados Unidos, pretenden instrumentalizar nuestra Organización de Naciones Unidas (ONU) como un arma de intervención en asuntos que son esencialmente de la jurisdicción interna de nuestra nación, a través de la promoción continua de un golpe de Estado contra las autoridades constitucionales de Venezuela, mediante la impugnación de nuestras legítimas credenciales ante nuestra Organización.

Esta maniobra, que vulnera flagrantemente la Carta de las Naciones Unidas, las normas del derecho internacional e incluso sentencias de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), pretende ser ensayada en horas de la tarde del día de mañana, cuando se tiene previsto que nuestra Vicepresidenta Ejecutiva haga uso de la palabra en el Debate General de la Asamblea General. Estamos seguros que con su valioso apoyo, y a partir de las decisiones adoptadas unánimemente el pasado mes de julio en Caracas, venceremos juntos esta nueva arremetida que busca sentar un negativo precedente que permitiría a terceros arrogarse el derecho de designar, de manera ilegal, las autoridades y representantes diplomáticos de otro país independiente, y desconocer así la voluntad soberana de sus pueblos.

Para concluir, desde la República Bolivariana de Venezuela renovamos nuestro irrevocable compromiso político y moral para defender la Carta fundacional de esta Organización y las normas del derecho internacional, así como de respetar, preservar y actuar en todo momento en nuestras relaciones internacionales en consonancia con los sagrados Principios de Bandung, los cuales se corresponden plenamente con la Diplomacia Bolivariana de Paz, al tiempo que nos comprometemos a redoblar esfuerzos a favor de la promoción y el fortalecimiento del multilateralismo, teniendo en cuenta que es ese el marco más inclusivo para abordar, en conjunto, sobre la base del derecho internacional, asuntos que, en un mundo cada vez más globalizado, nos conciernen y nos afectan a todos. Sólo así, lograremos nuestro objetivo común de establecer un mundo pacífico, próspero, y un orden mundial justo y equitativo.

Excelencias,

Desde la presidencia del Movimiento de Países No Alineados (MNAL) también nos solidarizamos con otros miembros de nuestro Movimiento, como la República de Cuba, la República Islámica de Irán, la República Popular Democrática de Corea, y otros países de Asia y de África que también son sujetos de distintas modalidades de guerra a través de las mal llamadas sanciones o medidas coercitivas unilaterales. Debemos poner en acción el grupo que se creó en la Reunión del Buró Ministerial en Caracas hace apenas unos meses para tratar el tema de las medidas coercitivas unilaterales y dar respuesta multilateral y digna a la indignidad y al unilateralismo.

Muchas gracias.


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