Bloqueo financiero y económico contra Venezuela ha generado pérdidas de 350.000 millones de doláres en bienes y servicios

El bloqueo financiero internacional impuesto por Estados Unidos contra Venezuela ha ocasionado al país suramericano la pérdida de 350.000 millones de dólares en producción de bienes y servicios entre los años 2013 y 2017, esto de acuerdo a la investigación realizada por la Unidad de Debates Económicos del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG).

El estudio subraya que estos bloqueos financieros tienen como objetivo estrangular la economía de un país acabando en pocos años con su productividad, hecho que constituye el preludio a una intervención militar.

En el caso de Venezuela, los investigadores señalan que el bloqueo se ha basado en la expulsión del país de los mercados financieros internacionales, impidiéndole recurrir al mercado de créditos tanto para renovar vencimientos como para realizar nuevas colocaciones.

El país suramericano integrado al mundo como proveedor de petróleo, la especialización productiva condujo a una alta dependencia de las importaciones que resultan financiadas con los ingresos petroleros motivo por el cual, el boicot financiero y comercial sobre Venezuela tiene consecuencias más graves que en las economías diversificadas.

A pesar de que Venezuela cumplió puntualmente los pagos de la deuda externa, agencias como Standards & Poors o Moody´s colocaron el riesgo país por encima de los 2.000 puntos desde 2015, con picos de hasta 5.000 e incluso 6.000 puntos recientemente.

Los motivos aducidos por estas calificadoras a la hora de evaluar países son opacos pero la tendencia es puntuar bien a aquellos que favorezcan políticas de libre mercado y castigar lo contrario. Así es como la deuda venezolana, a pesar de seguir pagándose sostenidamente, era calificada como de altas probabilidades de default con una calificación peor que la de países en guerra como Siria.

Por este motivo, el Gobierno venezolano tuvo que pagar en el quinquenio 2013-2017 más de 17.000 millones de dólares, unos 3.300 millones de dólares anuales.

En resumen, si se suma el valor promedio anual de divisas que ya no entraron producto del bloqueo (19.200 millones), más lo que el país tuvo que pagar promedio cada año correspondiente a la deuda externa (3.300 millones), se puede concluir que la economía y la sociedad sufrió una asfixia internacional de 22.500 millones de dólares anuales producto de una estrategia deliberada internacional de aislamiento financiero.

Esta presión financiera se intensificó desde 2015 con la caída del precio del crudo.

Todos los escenarios planteados por el estudio de CELAG demuestran que la economía cada año habría tenido un mejor comportamiento en el caso de que se hubiera dispuesto de esos 22.000 millones de dólares anuales.

Por el contrario, la pérdida de esa cantidad explica en un 60% el deterioro económico. Como consecuencia del bloqueo, las pérdidas en producción de bienes y servicios oscilaron entre una horquilla de 350.000 millones y 260.000 millones en el periodo 2013-2017, lo que supone entre 12.200 y 13.400 dólares por cada venezolano o venezolana. El país perdió en ese quinquenio entre 1,6 y 1,1 Productos Internos Brutos.

Un país tan dependiente de las importaciones como Venezuela no puede activar su aparato productivo sin divisas. El estrangulamiento de la financiación exterior ha significado un bombardeo masivo sobre sus fábricas e industrias. Si el Gobierno del presidente Nicolás Maduro hubiera contado con un financiamiento internacional como del que dispuso Mauricio Macri en sus primeros tres años de mandato, el crecimiento del PIB venezolano sería superior al argentino.

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