Italia conmemora los 188 años de la muerte del Libertador Simón Bolívar

Milán y Génova se unieron para conmemorar el 17 de diciembre los 188 años de la muerte del Libertador Simón Bolívar, en eventos realizados en las plazas que en honor al Padre de la Patria existen en estas dos importantes ciudades de Italia.

Los actos, que comenzaron a coordinarse desde el 14 del mes en curso, fueron organizados por el Consulado General de Venezuela en Milán, a cargo del doctor Gian Carlo Di Martino, quien además de presidir las actividades que incluyeron las respectivas ofrendas florales, pronunció unas palabras con respecto de la gesta independentista del más grande hombre de América y la realidad actual de nuestra patria bolivariana y chavista, ahora con Nicolás Maduro Moros en la Presidencia de la República, y como máximo líder del proceso revolucionario venezolano.

El diplomático comenzó refiriendo la trayectoria emancipadora del Libertador desde la colina Monte Sacro de Roma, donde acudió en compañía de su maestro Simón Bolívar. Y allí, mirando el horizonte, dijo: “Juro delante de usted; juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor, y juro por la patria, que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español”.

Bolívar regresó a Venezuela con esa idea trazada en la mente, señaló Di Martino, y la comenzó a cumplir hasta que falleció el 17 de diciembre de 1830 después de libertar cinco naciones, en una gesta heroica, impresionante, reconocida en el mundo entero, aunque de acuerdo a sus grandes aspiraciones libertadoras, todavía le faltó mucho por hacer, pero lamentablemente enfermó y murió aún joven, a la edad de 47 años, en la Quinta San Pedro Alejandrino, en Santa Marta, Colombia.

“Y sí, le faltó tiempo para seguir liberando a los pueblos del continente americano de los opresores, quien lo duda de un hombre con esa grandeza, con esa valentía, con ese coraje, con esas convicciones, igual como le faltó a ese otro libertador que fue Hugo Rafael Chávez Frías que, ya sabiendo lo letal de su enfermedad, pedía a Dios que le diera vida para terminar su hermoso proyecto de soberanía, solidaridad y justicia social, en fin, para culminar esa revolución que se propuso en beneficio del pueblo, de los excluidos de la IV República, de los más necesitados de Venezuela”.

Di Martino apuntó que, tras la desaparición física de Chávez, asumió entonces Nicolás Maduro, el presidente obrero, el presidente de la paz. “Esa fue la última petición que el Comandante Eterno le hizo al pueblo, y se la cumplió”.

Pero, en palabras del cónsul, a Maduro no le ha sido nada fácil, “si bien Chávez nos dejó una patria libre de la voluntad criminal del imperio gringo, no es cualquier cosa enfrentar a esos asesinos que, creyéndose dueños absolutos de los países centroamericanos y latinoamericanos, quieren mantener las garras clavadas en Venezuela”.

“En su afán de quedarse con la Patria de Bolívar y sus riquezas, mataron a Chávez y han intentado eliminar al presidente obrero, Nicolás Maduro, en complicidad con la oligarquía colombiana”, aseguró el jefe de la delegación diplomática en Milán.

Puntualizó, además, que son conocidas en el mundo las sanciones económicas que, el presidente estadounidense Donald Trump, le aplicó al pueblo venezolano con el apoyo de los países de la Unión Europea y del llamado Grupo de Lima, otro conjunto de naciones satélites de los EEUU, cuyos presidentes se le arrodillan al mandatario gringo.

Y, en consecuencia, sostuvo, que a la gente le ha tocado resistir el bloqueo de alimentos y medicinas, sin embargo, el pueblo venezolano no se rinde, “y nunca se rendirá porque por nuestras venas corre en un solo torrente la sangre de esos dos gigantes: Simón Bolívar y Hugo Chávez Frías”/Embajada.

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